Rui: Me pediste algo para celebrar los 100 000 lectores de tu blog, y no veo mejor texto mío para la ocasión que el siguiente, no por el acontecimiento y significado del blog, sino por los tejemanejes actuales de las autoridades con respecto a Luis Posada Carriles. Esta crónica —tal y como te la envío— la publiqué en el periódico Hoy, de Nueva York, el 17 de septiembre del 2001. Es decir, seis días después del atentado a las torres gemelas. Me costó la reprimenda de algunos amigos por lo que consideraron que era una temeraria imprudencia, una descarga a destiempo y una locura. Era evidente desde su punto de vista que cuando había terroristas árabes en el entorno cercano, no había tiempo para ocuparse de sus iguales cubanos que, además, a la hora de amontonar víctimas, se trataba de cubanos y no de norteamericanos. Virulilla, muertecitos de poca monta. O como les describió Orlando Bosh, uno de los ejecutores del vil atentado: “negritas” que le llevaban medallas a Fidel Castro. ¿Imprudencia del cronista? Me felicitaría de saber que el escrito no haya perdido la entrañable condición.
El avión despegó a las 01.15 PM y comenzó a trepar en aquel sereno mediodía del 6 de octubre de 1976. Era el CU-455, un DC-8 modelo DCS-43, de la Empresa Consolidada Cubana de Aviación. Entonces la torre de Barbados recibió un mensaje del piloto que reportaba una explosión -- «tenemos una explosión a bordo» -- y agregó su intención de regresar al aeropuerto para un aterrizaje de emergencia. En el radar se dibujó un banqueo por la derecha, hacia el aeropuerto, y perdida súbita de altura. Las por lo menos 23 personas que presenciaron los últimos movimientos del CU-455, algunos pescadores o turistas en la playa, vieron salir una espesa columna de humo del fuselaje del avión, convertido ya en algo monstruoso que se abalanzaba sobre la playa, una presa herida de muerte. El avión pareció intentar una nueva trepada, pero volvió a perder altura y se precipitó en el mar. El tren de aterrizaje estaba afuera. El avión se hundió rápidamente pero al recibir el impacto con el agua, se quebró. Quedaron flotando 15 cadáveres, 14 maletas y partes del fuselaje de la nave, así como cojines, asientos y pedazos de baño. El avión se hundió a una profundidad de 600 metros.
El atentado en pleno vuelo contra un avión civil cubano en la isla caribeña de Barbados fue producido por un comando contrarrevolucionario cubano y fue considerado “exitoso”. Perecieron los 73 ocupantes del avión. Ningún complotado se hallaba a bordo. Pocos días después, las autoridades venezolanas detuvieron a los cubanos Luis Posada Carriles y Orlando Bosch, señalados como autores intelectuales del crimen, y a dos venezolanos, los fotógrafos «operativos» de la policía política de ese país, Hernán Ricardo y Freddy Lugo, como autores materiales – acusados de poner la bomba de tiempo en la escala de Barbados.
En la actualidad –25 años después-- no tengo idea de por dónde andan los venezolanos Ricardo y Lugo, pero los dos cubanos han sobrevivido, aunque Fidel Castro ha logrado meter a Luis Posada Carriles en una cárcel panameña con el argumento de que atentaba contra su vida en la última cumbre presidencial, mientras todos los compromisos de Miami del “Bambi” –como se le llama con admiración y ternura a Posada Carriles-- hacen la campaña inconcebible de tratar de liberarlo. Pero Orlando Bosch sufre el castigo menor de vivir con aceptable libertad en el mismo Miami mientras no se desprenda de su tobillera de señales electrónicas que permite a las autoridades mantenerlo ubicado. (Con él tuve un encuentro a principios de mi exilio, en casa de su amiga Nancy Pérez Crespo.) No tenían la madera de los terroristas que se inmolan. No son fundamentalistas. Mas no puedo explorar en sus conciencias ni conocer sus reacciones ante el horror de los últimos acontecimientos. ¿Pero tendrán la posibilidad de establecer relaciones comparativas entre estos hechos y sus propios recuerdos participativos y, sobre todo, la habilidad con que eludieron hallarse a bordo del DC-8 de Cubana? Se apearon antes. Y han logrado vivir hasta hoy.
Mientras miran el horror de esas imágenes por televisión, de esas naves que se arrojan a full de potencia y hasta tienen el cuidado de hacer un banqueo de ataque antes del impacto sobre las estoicas edificaciones, ¿qué pensamientos acuden desde la memoria de estos dos hombres pese al ligero escozor que una radiobalisa de tobillo pueda causarle a uno o la incomodidad relativa de un calabozo panameño al otro?
El avión despegó a las 01.15 PM y comenzó a trepar en aquel sereno mediodía del 6 de octubre de 1976. Era el CU-455, un DC-8 modelo DCS-43, de la Empresa Consolidada Cubana de Aviación. Entonces la torre de Barbados recibió un mensaje del piloto que reportaba una explosión -- «tenemos una explosión a bordo» -- y agregó su intención de regresar al aeropuerto para un aterrizaje de emergencia. En el radar se dibujó un banqueo por la derecha, hacia el aeropuerto, y perdida súbita de altura. Las por lo menos 23 personas que presenciaron los últimos movimientos del CU-455, algunos pescadores o turistas en la playa, vieron salir una espesa columna de humo del fuselaje del avión, convertido ya en algo monstruoso que se abalanzaba sobre la playa, una presa herida de muerte. El avión pareció intentar una nueva trepada, pero volvió a perder altura y se precipitó en el mar. El tren de aterrizaje estaba afuera. El avión se hundió rápidamente pero al recibir el impacto con el agua, se quebró. Quedaron flotando 15 cadáveres, 14 maletas y partes del fuselaje de la nave, así como cojines, asientos y pedazos de baño. El avión se hundió a una profundidad de 600 metros.El atentado en pleno vuelo contra un avión civil cubano en la isla caribeña de Barbados fue producido por un comando contrarrevolucionario cubano y fue considerado “exitoso”. Perecieron los 73 ocupantes del avión. Ningún complotado se hallaba a bordo. Pocos días después, las autoridades venezolanas detuvieron a los cubanos Luis Posada Carriles y Orlando Bosch, señalados como autores intelectuales del crimen, y a dos venezolanos, los fotógrafos «operativos» de la policía política de ese país, Hernán Ricardo y Freddy Lugo, como autores materiales – acusados de poner la bomba de tiempo en la escala de Barbados.
En la actualidad –25 años después-- no tengo idea de por dónde andan los venezolanos Ricardo y Lugo, pero los dos cubanos han sobrevivido, aunque Fidel Castro ha logrado meter a Luis Posada Carriles en una cárcel panameña con el argumento de que atentaba contra su vida en la última cumbre presidencial, mientras todos los compromisos de Miami del “Bambi” –como se le llama con admiración y ternura a Posada Carriles-- hacen la campaña inconcebible de tratar de liberarlo. Pero Orlando Bosch sufre el castigo menor de vivir con aceptable libertad en el mismo Miami mientras no se desprenda de su tobillera de señales electrónicas que permite a las autoridades mantenerlo ubicado. (Con él tuve un encuentro a principios de mi exilio, en casa de su amiga Nancy Pérez Crespo.) No tenían la madera de los terroristas que se inmolan. No son fundamentalistas. Mas no puedo explorar en sus conciencias ni conocer sus reacciones ante el horror de los últimos acontecimientos. ¿Pero tendrán la posibilidad de establecer relaciones comparativas entre estos hechos y sus propios recuerdos participativos y, sobre todo, la habilidad con que eludieron hallarse a bordo del DC-8 de Cubana? Se apearon antes. Y han logrado vivir hasta hoy.
Mientras miran el horror de esas imágenes por televisión, de esas naves que se arrojan a full de potencia y hasta tienen el cuidado de hacer un banqueo de ataque antes del impacto sobre las estoicas edificaciones, ¿qué pensamientos acuden desde la memoria de estos dos hombres pese al ligero escozor que una radiobalisa de tobillo pueda causarle a uno o la incomodidad relativa de un calabozo panameño al otro?
aunque Norberto Fuentes es buen escritor nunca me ha convencido completamente, no por su talento literario sino por el misterios de su personalidad arrastra. La desconfianza que le profeso hace que mezcle mis dudas de su integridad como persona a sus dotes de escritor creando esa mala vibra que me genera. (Se que el esta muy preocupado y hace meses que no duerme por la opinion que yo, un simple mortal pueda tener de el).pero si quiero comentar mis miedos y mis dudas. Cada vez que leo algo de el, sea un articulo o libro noto de forma muy sutil tras la critica a Castro algo de adulacion, sin contar la admiracion que en sus escritos desborda hacia el sanguinario dictador. Tal pareciera que Fuentes se congracia con el caudillo buscando su perdon, de forma muy sutil quiere hacerle llegar su arrepentimiento, sin perder su dignidad y sin doblar el brazo de forma humillante. Como el hijo que discrepa con el padre y sin dar el brazo a torcer se pasa el dia hablando de el para que ya sea llamando la atencion del padre o que alguien vaya y le comente este pueda fijar nuevamente la atencion en el y darle a traves de unas palabras el perdon que el necesita y que indirectamente seria la aprovacion nuevamente. Es una lastima que Fuentes tras su rebeldia aparente sea tan dependiente del sistema y de Castro. Lamentablemente no tiene criterio propio, no dudo que pronto ceda ante la propuesta de los servicios de seguridad cubana para actuar de doble espia (si es que no lo es ya) con tal que lo dejen a entrar de nuevo a la isla y conversar como en los viejos tiempos con su admirado CAstro. LAstima que Fuentes pase a la historia como un oportunista que se hizo famoso por contar con talento, eso si , interioridades del mas grande dictador de toda hispanoamerica. Que la historia y tu consciencia te absuelvan.
ResponderEliminarEl caso del avion de Cubana es un caso tragico y si el atentado fue hecho por Posada Carriles todo el peso de la ley debia caer sobre su persona. El volar por los aires un avion civil en un acto terrorista y merece la condenacion de todo los seres humanos decentes. Cualquiera de nosotros o nuestros familiares si no fuera por la gracia de Dios, pudieramos haber estado en ese avion. Es un hecho despreciable y no puede defenderse bajo ningun concepto.
ResponderEliminarDespues de decir esto, quiero saber por que Norberto no ha hecho una denuncia tambien en contra el Sr. Castro acusandole de terrorista despues de lo sucedido con otro avion de Cubana de Aviacion en 1958 cuando los terroristas del Movimiento 26 de julio lo derribaron en la Bahia de Nipe con la consecuente perdidas de vidas a bordo? Por que no ha hecho una denuncia contra el derribo de naves civiles en alta mar en las cuales los Migs cubanos de combate derribaron aviones desarmados en una pelea desigual ? Hay procedimientos para hacer bajar una nave civil sin tener que derribarla como hicieron los pilotos cubanos con estas naves. No he visto ninguna condena para los actos terroristas del 26 de Julio en la Habana durante el año 1958 cuando no se podia ir ni al cine sin temor a que una bomba explotara a tu lado y perdieras la vida? Por que no hemos visto ninguna condena y acusaciones de terrorismo contra los que ponian solo en una noche mas de 100 bombas en la Habana llenando de terror esa ciudad?
Por que Norberto no cito y condeno el derribo por la Union Sovietica del vuelo de Korean Airlines 007 sobre el Pacifico donde perdieron la vida mas de 300 pasajeros y tripulantes?
Cuando vamos a equiparar terroristas tenemos que hablar de todos los terroristas por igual no importa de que bando sean. El terrorismo contra civiles es despreciable aunque se haga en nombre de cualquier causa no importa la justificacion que se use para querer justificar lo que es injustificable.
Si queremos que nuestra opinion sea aceptada debemos llamr al pan pan y al vino vino. Todos los actos de terrorismo contra civiles indefensos son despreciables,no importa si vienen de derecha o izquierda. No podemos citar y condenar el terrorismo de unos y comodamente olvidar los de los otros porque fueron de nuestro bando. Hay que condenarlos todos por igual. Norberto tiene todavia esa tarea pendiente.
Yo vuelvo a hacer la misma pregunta que hice en este blog hace par de semanas. Sabía la DGI cubana lo del atentado de Barbados y se lo guardó para así darle un golpe demoledor a sus enemigos del exilio? Conociendo a los cubanos no me cabe ninguna duda de que Posada y Orlando comentaron con más de uno lo que iban a hacer. Y el G2 tenía y tiene infiltrados a todas las organizaciones del exilio. Casi apuesto mil contra uno a que la Habana supo con antelación de este macabro plan y lo dejó concretatarse. A lo mejor Norberto puede hablar de eso. Aunque no creo que si sabe algo lo diga, pues ahí si que se la arrancan.
ResponderEliminarNo es más que una muestra de la doble vara de medir de la falsa moral de la política estadounidense. Indudablemente que cualquier acto terrorista o dictadura, debe ser condenada sea cual sea su concepción ideológica pero eso no lo hacen ni los gobiernos ni los ciudadanos pues siempre tendremos a mano una justificación.
ResponderEliminarEn todo caso me despido haciendo notar un error, no existe ningún modo pacífico de llevar a una aeronave a pista si su piloto no quiere hacerlo (aunque lo mismo podríamos decir de un barco o un coche), la única solución pacífica es dejarlo escapar el resto siempre implica un uso de violencia que puede provocar daños personales; si se dedica a tirar octavillas es un daño que se puede restañar pero si lo que quiere es estrellarse o bombardear un edificio...
Un afectuoso saludo.
Muy interesante el enfoque que tiene el comentario de quien se firma el tata, es una arista a explorar, sin dudas. Por otro lado, sólo quienes se dejan engañar, o los ignorantes pueden tomar en serio a este señor que vive de sus "chismes" reales o inventados acerca de los personajes de la dictadura y sus secretos. Como dice un querido amigo: Algún día no habrá dictadura en Cuba y los archivos de la Seguridad del Estado y de la Inteligencia serán del dominio público. Sólo entonces sabremos hasta que punto este señor merece un papel, no principal, en la "Historia Universal de la Infamia" y que me perdone Jorge Luis Borges, allá donde Dios quiera tenerlo, por utilizar el título de una de sus obras que más he disfrutado. Por otro lado, no nos olvidemos por qué y cómo este señor está en los Estados Unidos. El cómo gracias a García Márquez, el ¿por qué? Simplemente que sus amigos los "killers" a sueldo de Fidel Castro, los famosos gemelos La Guardia, ya no están, Castro fusiló a uno de ellos y al otro lo metió en la cárcel por aquello de que según la tradición oral, creo que Bantú, es de mal agüero matar a unos gemelos. Si los gemelos siguieran siendo los poderosos personajes que fueron, no duden ni un instante en que este señor estaría todavía en Cuba y esperaría el año nuevo en la casa del escritor colombiano, junto a Raúl Castro y otros criminales.
ResponderEliminarSiempre ha habido Fouches en todas las epocas, pero parece que en la actual es una carrera. Si algo confirma que las izquierdas no existen, sino solo los oportunistas que se arropan a la sombra de los dictadores es este un ejemplo.
ResponderEliminarEn estos que tanto abundan por aqui, la palabra amigo, tiene un concepto hueco y el valor de la moneda de cambio, que hay que tener.
El SER, no cuenta, solo el TENER. Amparo de un mecenas, conecciones apropiadas, membresia sin responsabilidad en el escenario del poder, y por si acaso ningun credo. Solo admiracion, adulacion, traicion oportuna y la puerta de escape a tiempo.
Los conservadores son intolerantes, retrogradas, absolutistas y hasta dictadores, pero son mas honestos
Estos izquierdosos son peores. Son conservadores superlativos, monarquicos y tiranos, viviendolo en fantasia. Muchos dieran la mitad de su vida por estar en esa famosa foto, sintiendose "unicos", quienes como Garcia Marques vivirian la realidad de su fantasia pueblerina.
La Aristocracia nace. Estos la hacen, fabricandola o robandola, en nombre de una filosofia que no existe, solo en el dogma.
Pero la masa, que nunca sabe lo que le conviene los vive, los sufre y los olvida.
Minorias con algo mas de juicio, ni los escucha, ni los leen. Tan solo de observarlos saben que son gatos de siete vidas, no liebres.
Jose Antonio: Los comunistas son los mas conservadores de todos. De todos!
ResponderEliminar... pero los aristocratas son superlativos.
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