
El cuento se hace corto: el alcalde del condado Miami-Dade sube el salario a su circulo de poder de forma escandalosa, meses después que nos dijo que estamos al borde del abismo. El Herald reporta la situación y ahora Carlos Álvarez se sale con que el periódico está parcializado en contra suya.
Vamos a ver, ¿quién subió el sueldo a sus íntimos? ¿Los reporteros o el alcalde? ¿A quién debe explicaciones el alcalde? ¿Al pueblo o a sus íntimos? En que quedamos, ¿estamos o no al borde del abismo? Creo que con esto el alcalde ha dado el paso al frente que nos hace caer al abismo.
Decir que el Herald está parcializado contra el alcalde porque ha denunciado la verdad es, ante todo una falta de respeto la inteligencia de los electores. Pero, llevar esta tarde al podio de la comisión a un grupo de niños con cierto retardo, para que digan a los comisionados, que Álvarez es la última Coca-Cola del desierto, es un insulto aún mayor.
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