¿Cómo es posible que un director de un periodico reduzca en más de la mitad toda una parte del diario, la dedicada a las secciones de entretenimiento, familia, cocina y medicina, y diga al mismo tiempo que a partir de ahora la ¿publicación que dirige va a tener secciones más robustas?
Lo que si resulta una hazaña es que encontrara tantas palabras para no decir la verdad. Por ejemplo, en vez de expresar que elimina la sección que publicaba los martes (Viva Más), dice que se combina con la del miércoles, y añade otra... más.
Este hombre es un genio: sabe convertir en suma todas las restas. (Debiera ser ministro en una cierta isla del Caribe).
La sección de los jueves también se elimina (ya son dos días en que el periodico pierde una sección completa) y la une con la del Viernes. Aquí tampoco se usa la palabra suprimir, sino "irá también". (No traten de entender el detalle...)
Y el horóscopo se desplaza junto a las noticias locales. ¿Qué decir? No es que el crimen y la suerte viajan juntos, sino (¿quién sabe?) que nuestro mundo Versaillesco (él de la 8 y la 36, por las dudas) depende de lo que diga la peña y ahora intenta colocar su piedra en la comprensión de por qué la corrupción en la alcaldía del condado está ausente de la exposición pública del periódico. "Granma abjecta est". ¿Qué otra explicación para la censura a la caricatura de Garrincha?
Es difícil (no imposible) de creer que la peña se haya vuelto la jefa, la que manda e influencia... Lo más probable de todo es que hemos llegado a un punto en que nuestra ciudad sobrevive por obra y gracia del Espíritu Santo (con cierta ayuda del vudú haitiano y la santeria isleña) y, entonces, no nos queda otra opción que rezar al estilo de que "cada vez que vuelo me encomiendo en la gloria del Señor" (y mira como el Señor es generoso porque bastante que viaja el director, digo), pero - y lo aconsejo - eso no es necesariamente una buena solución aunque, me consta, es la consigna del director del periódico por encima de toda racionalidad profesional de los que lo rodean. Los que quedan, por supuesto.
Sino, ¿por qué no le pone a esa "consolidación", Vida y Azares? ... Buena duda.
Y luego añade el director (¿?): "La medida, creemos, nos permitirá entregar secciones aún más robustas y noticiosas, mientras ahorramos en papel".
¡Joder! ¡Un periódico más robusto! Por el camino que va, los pájaros van a empezar a cogerlos con el pico para construir sus nidos. Esto suena como la consigna castrista "hacer más con menos", ¿cómo si fuera posible que un periódico sea más "robusto" con menos papel?. O ¿no será que dirigimos un periódico en español, pensamos en inglés, y no nos damos cuenta que 'robusto' en el idioma de Cervantes no quiere decir rigurosamente nada y no lo sabemos porque hemos botado a todos los traductores y nuestro español es menos robusto que el de Francisco Franco, el Caudillo. Aun así, quizá.
Hace un par de semanas el director se transformó en el hazmerreír de una conferencia en Argentina cuando dijo que "Dios está al lado del periodismo". Si es así, en el periódico Satanás está ganando la batalla.
En resumen, que el periódico va en una inevitable dirección campesina - lo de cosmopolita se ha ido al carajo - y la onda no es ni siquiera de vender colchones sino rebajar la calidad de las colchonetas.
Me excusan, pero Dios no puede creer en esta mierda. Sino, ¿cómo es posible que un periódico sea más robusto sin un aumento de páginas, ni gasto de más papel?
Por favor, que alguien se lo explique al enfermero.