Nuestro sistema escolar en el sur de la Florida sigue pregonando por el “ejemplo”. Son las peleas en la junta escolar, son las huelgas de maestros o los enredos de los chóferes en el trasiego de drogas. Ahora: las muchachas parecen ser un problema. Eso mismo, las estudiantes, el sexo femenino. Según un director escolar, las chicas son un problema para el funcionamiento de las clases y la concentración de los muchachos. Resultado: a separarlos, como en los tiempos de la inquisición.
Lo descubrí hoy en un artículo de prensa. Resulta que el miércoles, en la inauguración de la “única escuela para varones” del condado Miami-Dade, el director del plantel, Leonard Ruan, dijo: “Esta combinación elimina una enorme distracción para los muchachos – las muchachas. […] Cuando se saca ese elemento de la ecuación, no hay tantos problemas''. Es que, en su opinión, los muchachos se diferencian de las muchachas más que en lo evidente. “'Por ejemplo, sabemos que su nivel de atención no es tan agudo como el de ellas a esa edad […] las muchachas maduran con más rapidez, los muchachos demoran más''. O sea, aquí de nada vale la pedagogía moderna, las recomendaciones de interacción entre los sexos para que los chicos se conozcan, no, no, no… nada de eso: aquí lo que vale es “una escuela para varones”. Pues ya la tenemos. Abrió las puertas la Academia Preparatoria para Jóvenes, en el barrio de Buena Vista. Y en la ocasión dijo el superintendente, Rudy Crew: “Estamos aquí para enseñarles a ser caballerosos, a ser respetuosos con los demás”. Y no se pierdan el detalle, que suena como un premio de consolación por la ausencia de las muchachas: todos los muchachos matriculados recibieron una
laptop. O sea, pagada por los contribuyentes. Usted y yo. Y son 84. (
La foto no es de los muchachos de la escuela, pero puede dar una idea de cómo quedan después de graduarse, al cabo de cinco años sin ver a una muchacha).