Esta Semana Santa en la isla ha sido escenario de un lento y sutil debate ideológico, con los comunistas haciendo un fuerte llamado a un regreso a los orígenes y las procesiones católicas desplazándose meticulosamente por las calles. El miércoles, el vicepresidente Carlos Lage llamó a los jóvenes a permanecer "inmunes" a los "cantos de sirena" del capitalismo y sus vicios como el egoísmo y consumismo. Nacidos o criados durante el llamado "periodo especial", la crisis económica de los años 90 posterior a la caída de los aliados de la nación caribeña en la Europa del Este, los jóvenes sufrieron privaciones que llevaron a muchos a la apatía y las salidas individualistas, dijo el funcionario. "Los jóvenes de hoy no conocieron el capitalismo, ni el socialismo que habíamos alcanzado'' (en los años 80), dijo Lage, quien fuera líder de la juventud comunista. En su opinión, la apertura al mercado, la descentralización estatal y las desigualdades entre quienes tenían o no divisas "engendró amargas contradicciones, propició vicios y resintió la equidad social". Por ello, ahora se hace necesario retomar con énfasis el trabajo de la organización para hacer a los muchachos "inmunes a los cantos de sirena", creándoles conciencia y eliminando el tiempo inútil. Desde comienzo de esta década y en paralelo a una mejora en las condiciones socioeconómicas, las autoridades retomaron la centralización y el estatismo, reforzando también el papel del Partido Comunista como "vanguardia" de la sociedad.
Mientras todo esto, se anunciaron unas 20 misas y procesiones en Cuba para Semana Santa. Según una nota de la Conferencia de Obispo, entre las actividades previstas para el viernes por la noche se realizará un Vía Crucis callejero que saldrá de la Plaza de la Catedral, en el casco histórico de la ciudad y luego recorrerá varias arterias hasta llegar a la Iglesia del Cristo del Buen Viaje. También se realizarán misas en Cienfuegos, Santa Clara, Camagüey, Holguín, entre otras ciudades. "Las procesiones religiosas, aunque públicas, no tienen más intención que evocar la peregrinación permanente de los fieles en este mundo hasta el encuentro definitivo con Dios'', expresó la nota informativa de los obispos. Aunque en la década de los 60 la iglesia católica se enfrentó al gobierno de la isla de corte comunista y durante años las procesiones estuvieron prohibidas, a partir de la visita a Cuba del Papa Juan Pablo II en 1998, comenzó a autorizarse su realización. Tras un impresionante auge a finales de los 90, en los últimos tiempos la cantidad de feligreses que asisten a ellas, así como a las misas, se redujo y estabilizó.
"En este momento delicado Cuba necesita diálogo, no presión".Una conversación con el cardenal Jaime Ortega Alamino.
LAS PALABRAS QUE con mayor énfasis pronuncia el cardenal cubano Jaime Ortega son tres: "Tender puentes", "diálogo" y, por supuesto "reconciliación". Además, en este momento delicado que atraviesa su país, con Fidel Castro enfermo y ausente del poder desde hace ocho meses, "realismo" y "responsabilidad" son para él términos clave. A sus 70 años, los últimos 25 como arzobispo de La Habana, Ortega lo ha visto todo o prácticamente todo: la confrontación feroz Iglesia-Estado en los primeros años de la revolución; la sovietización y la intolerancia, en los setenta;la distensión una década después; la lenta apertura y el viaje del papa Juan Pablo II en enero de 1998... Quizás por esa experiencia, y por lo que la Iglesia representa, no hay político extranjero que viaje a Cuba que no quiera verlo, y él siempre explica lo mismo: "El camino es el diálogo, con la presión no se llega a ningún lado". Ortega sabe que vivir en Cuba obliga a hablar de política. Y de igual modo que a un escritor o a un cineasta cubano se le pregunta por la revolución antes que por su obra, de un alto dignatario de la Iglesia como él se espera que hable poco del reino de los cielos y más de Fidel Castro y del cambio que se adivina. Concede, por ello, escasas entrevistas. Atiende ésta en momentos especialmente relevantes para su país, ocho meses después de que Castro delegara provisionalmente todos sus poderes en un equipo encabezado por su hermano Raúl, el jefe del Ejército. "Debemos complacernos de que en esta nueva situación haya reinado la tranquilidad", dice el cardenal. "Al principio, cuando el presidente cubano cayó enfermo, algunos creyeron que podría sobrevenir una crisis interior que llevara a una situación difícil a nuestro país. Los obispos hicimos votos entonces porque ninguna interferencia externa y ningún tipo de crisis interna pudiera alterar la paz y la convivencia. Así ha sido, y es lo mejor". Hace 10 años, con motivo de los preparativos del viaje de Juan Pablo II a Cuba, Ortega sostuvo un encuentro con EL PAÍS en el que repasó la situación de la Iglesia en Cuba y abordó las insatisfacciones y demandas de los católicos, que no eran pocas. Una década es tiempo considerable, y hoy, dice el prelado, puede comprobarse que "se ha avanzado, aunque lentamente". La entrada de religiosos extranjeros a la isla ya no es un problema grave, cada vez se conceden más permisos. Se han podido reparar algunas iglesias y crear más de 900 casas-misión en todo el país, si bien, observa el cardenal, "es necesario aún que se puedan construir nuevos templos". Los medios oficiales de comunicación, antes vedados a la jerarquía, han ofrecido algunos espacios radiales a los obispos en fechas señaladas, "pero sería deseable que estos espacios se sistematizaran y tuvieran alcance nacional". La Iglesia tiene unas 30 publicaciones propias en toda la isla, y aunque alguna -como la revista Vitral- es bastante crítica con el Gobierno, se han mantenido pese a las fricciones. "Un signo positivo", según Ortega. Desde luego, hay reivindicaciones, como el acceso a la educación, no satisfechas. La Iglesia no renuncia a esta vieja demanda pero, afirma, "no está entre las cosas que, de forma realista, puede pensar en obtener en un futuro inmediato". En el salón del arzobispado de La Habana en donde tiene lugar esta entrevista, el cardenal recibe todos los meses a embajadores, representantes de organizaciones no gubernamentales, políticos y visitantes extranjeros que acuden a él en busca de luz sobre la realidad cubana. Recientemente recibió a un grupo de 10
congresistas norteamericanos, la mayor delegación de legisladores que ha visitado Cuba desde 1959. Su objetivo era tender puentes de diálogo entre Washington y La Habana e impulsar una flexibilización de las sanciones contra la isla -sobre todo eliminar las restricciones para que los exiliados puedan viajar a Cuba y enviar dinero a sus familiares-. Ortega les animó. "Me parecieron políticos muy pragmáticos, con una visión muy realista". En su criterio, "por ese camino de distensión con EE UU es por el que puede llegar un mayor bien para el pueblo cubano, tanto para los que viven fuera de Cuba y quieren visitar a sus familiares o enviarles ayuda, como para los que viven aquí y esperan recibirlo". También "para el pueblo en general, que podría beneficiarse de un comercio más amplio y de otras posibilidades, como las inversiones de EE UU en Cuba". Suele decirse que, entre los factores que más influyeron en la temprana radicalización de la revolución cubana, fue la política de cerco y presión que ejerció Washington desde el principio. Hoy, casi 48 años después, algunos analistas advierten del riesgo de que EE UU repita el mismo error cuando un Gobierno interino está al mando de Cuba. "Es interesante comprobar que hay gente como estos congresistas -con independencia de lo que puedan lograr-, que ven en el diálogo y en la negociación la posibilidad de crear una relación nueva, y a partir de ahí la historia tomar otro rumbo", afirma. Para Ortega, la solución de los problemas pasa por una palabra que a muchos, dentro y fuera de Cuba, da calambre: reconciliación. Reconciliación entre gobiernos. Reconciliación entre cubanos de la isla y de la diáspora. Pero también, y sobre todo, reconciliación dentro de Cuba. "Muchos estiman que tiene que haber muchos pasos primero antes de haber una reconciliación. Yo he dicho en otras ocasiones que un clima de reconciliación es el que puede crear pasos de acercamiento, y eso la Iglesia no puede dejar de predicarlo siempre". Indiscutiblemente, la enfermedad y larga convalecencia de Fidel Castro ha abierto una nueva etapa en Cuba. Y algunos laicos católicos hablan de que el momento actual es de "incertidumbre y esperanza". Qué está ocurriendo en realidad... ¿Sucesión? ¿Transición? ¿Continuidad? Términos e hipótesis de futuro hay de todo tipo, y Ortega no entra en valoraciones: "Han pasado ocho meses, y aunque la incertidumbre de los primeros momentos hoy no se experimenta en el mismo grado, la Iglesia debe, con profundo sentido de la responsabilidad, llevar a cabo su misión propia que en estos momentos es favorecer cuanto pueda, traer paz y esperanza a nuestro pueblo". Para la Iglesia, dice, esa responsabilidad pasa por mantener su independencia frente a manipulaciones políticas. Critica que "a veces, desde ámbitos conocidamente laicistas en el extranjero, se reclama que la Iglesia en Cuba intervenga con una marcada intención política". En Cuba, afirma, no ocurrió el fenómeno de otros países comunistas, como Checoslovaquia o Polonia, de una Iglesia colaboracionista y dividida, y del mismo modo la Iglesia católica cubana "ha mantenido su independencia frente a intentos de manipulaciones venidas del extranjero, sea ofreciendo ayuda de gobiernos destinada a producir cambios políticos en Cuba, o involucrando a la Iglesia en acciones de marcada orientación opositora". En este instante crucial para su país, Ortega reclama de todos -y también de la comunidad internacional- "diálogo y generosidad" para contribuir a un futuro cubano mejor. Una frase pronunciada por Juan Pablo II durante su histórico viaje a la isla persiste todavía en la memoria de todos: "Que Cuba se abra al mundo y que el mundo se abra a Cuba". Para el arzobispo de La Habana, este pensamiento "sigue teniendo, y quizás más que nunca, plena vigencia". (MAURICIO VICENT / El País )
pepin-g
ResponderEliminarEn la frase del Papa Juan Pablo II,"Que Cuba se abra al mundo" va primero, "y que el mundo se abra a Cuba" va despues. No quiero decir que cuba debe abrirse al mundo sea una condicion, pero es interesante la construccion de la frase, que en eso ha quedado, en una frase bella.
Cognio, esa si esta dura! Nuestros jovenes no conocieron ni el capitalismo ni el socialismo que "habiamos alcanzado" en los 80s... no se ni como entender esto. Si lo alcanzamos, que fue lo que paso? Y si algo tienen los jovenes de esa generacion es conciencia, puntos de vista afilados a contrapelo de "los cantos de sirena" de cualquier orilla.
ResponderEliminarMr Lagarto, hora de hacer algo y dejar los discursitos...
Monaguillo: yo no tengo miedo a publicar nada, lo que tengo es verguenza, y eso que afirmas sobre el Cardenal es una calumnia.
ResponderEliminarEstamos en Semana Santa y no podemos ser comemierdas, Pero coño rui, esta publicacion tuya es mas larga que un peo de culebra......
ResponderEliminarSiempre tienes la opcion de no leerla, pero si lo haces tal vez aprenderas algo.
ResponderEliminarHola cubanerias,
ResponderEliminarpor supuesto que se lograron muchas cosas, pero la base de muchas de ellas fueron pactos politicos que nos llevaron a donde estamos ahora. Creo que tambien hubo muchos fuegos artificialaes que una vez pasado el humo, nos dejaron en las mismas. Por eso cuestiono lo del "socialismo logrado en los 80s". Honestamente creo que si en Cuba no se lanzan a un cambio radical de algunas concepciones, no van a hacer falta oponentes para que se diluya lo que se haya logrado.
A mi me cansan muchisimo los cantos de sineras de ambas partes.
Rui por tu madre quita esa foto tuya del cuadrito compadre.. Coño estas feo de a vicio. Habra alguna mujer que te eche el ojo. Si yo fuera mujer ni por un millon de dolares me atreveria. Pon una foto de un artista de holywood o alguien famoso . Me da cosa ver eso ahi.
ResponderEliminarQue viva la censura
Rui , y a tono con la semana Santa...
ResponderEliminarEl cardenal ortega le ha hecho mucho daño a Cuba..el unico con pantalones en la iglesia de Cuba era Maurice y tu bien lo sabes. ahora esta en Oriente en la iglesia de la Caridad del Cobre, descansando pero hablando con los feligreses de tu a tu.
Socialismo alcanzado en los 80?
ResponderEliminarCuba empezo a ser pais independiente a partir del ano 1991.
Antes fue colonia Espanola, despues, como dirian los comunistas, fue pseudo-republica y despues fue una republica sovietica, a tal punto que recibia mas ayuda por parte de la ex-URSS que algunas de sus republicas vecinas.
Cuando te lo regalan, cuando el "intercambio" es desigual y muy diferente a como se comporta el mercado internacional, cuando las deudas se cancelan, cuando todo lo "importado" es casi gratis, cualquier pais creceria economicamente, y se prepararia para cuando la "tuberia" se cerrara, no en el caso de Cuba.
Una vez "INDEPENDIENTES" ya vemos la desastroza historia.
Y todavia tiene el descaro de decir el socialismo alcanzado.
My $0.02
Yo me pregunto cuales fueron los grandes logros del socialismo de los 80, pues la libreta nunca se abolio y en particular ropa y zapatos era escasos y de mala calidad. El problema de la vivienda ni siquiera se alivio. Para no hablar de la mas absoluta falta de libertades y de la intolerancia total de parte del gobierno. Jamas hubo una economia o proyecto social viable.
ResponderEliminarPero incluso la aparente distension de los 80 no fue mas que un espejismo alimentado por el chorro de recursos que llegaba de la URSS y el resto de los "hermanos". Era realmente aberrante el fenomeno de Cuba convertirse en exportador virtual de petroleo. Virtual porque ni se extraia, ni siquiera se reexportaba desde Cuba, sencillamente la URSS depositaba en dolares la diferencia entre la cuota asignada y lo que el pais consumia.
Incluso Castro se dio el lujo de cometer el error estrategico de llamar a un boicot mundial al pago de la deuda externa que puso a Cuba en lista (mas) negra con el Club de Paris y que ha tenido tan nefastas consecuencias en terminos de acceso a credito durante mas de dos decadas. Claro, en aquella epoca se podia llenar la boca, el chorro sovietico parecia inagotable, hasta que sucedio lo inesperado. Y entonces salieron los verdaderos colores.
Y como he repetido en muchas ocasiones y que Juan Pablo dijo con otra palabras: los cambios solo pueden venir de parte del gobierno de Cuba. Su deuda con el pueblo cubano y con el resto del mundo es tan grande que no se puede esperar otra cosa. Y seria bueno que comenzaran ya.
Ya, ya conocemos tu tonteria repetiiva, pero hablabamos de comida y comida y comida... entre otras boberias que no hacen para ti ese proyecto absoluto de democracia modelo, pero que nos hacian sentir tan bien... te pedimos disculpas (unisono!!) sabio pensador!!!
ResponderEliminarMe pregunto qué persona podría hoy hacerse miembro del partido comunista. Simplemente con abrir un libro de historia de la USSR o de otros países se podría aprender sobre los métodos de ese partido en el poder: la censura absoluta, la persecución de cualquier persona que tenga criterios propios, el encumbramiento de individuos hasta convertirlos en mitos, los campos de concentración para los "enemigos de clase". ¿Cómo se puede dirigir un país sin el control y el peso de la crítica? Todo eso va en contra de las tendencias del mundo contemporáneo.
ResponderEliminarEse pensamiento extremista que quieren imponer los que están en el poder en Cuba muestra el miedo que le tienen al libre cambio de ideas. Viven en un mundo congelado y solamente se preocupan por señalar los defectos de otros sistemas, sin tener valor de reconocer que ellos son los que cometieron los errores más terribles.