
El 31 de julio del año pasado, los cubanos tuvieron una inusual y pequeña mirada al inner-circle de Fidel Castro, cuando su jefe de despacho leyó la proclama al país anunciando la enfermedad y la cesión de los poderes a su hermano. Esa noche, Carlos Valenciaga fue presentado como “miembro del consejo de Estado” y “jefe de despacho del Comandante en Jefe"”. El viernes pasado, el diario Granma publicó un discurso suyo en la Universidad de Ciencias Informáticas, pero lo presentó como miembro del consejo de Estado y del “comité central” del partido comunista. Lo de jefe de despacho no se vio por ningún lado. Sin sacar conclusiones precipitadas, es para preguntarse si el despacho todavía existe o ha sufrido una “remodelación”. De todas formas, Valenciaga se desdobló en elogios al Comandante.
_Porque nombrar al "jefe de despacho del comandante en Jefe" ahora?No lo es en estos momentos , al menos provicionalmente Raul?.
ResponderEliminar?a quine le corresponderia el discurso? no seria al que es hoy el maximo gobernante, aunque sea provicionalmente?
Mirando a los celajes, se le s escapa, quizas las noticias mas importantes,
La agudeza se ha de dejar para lo verdaderamente importante!
Sr. Leonides, con todo el respeto, pero Raul no es el comandante en jefe. El mismo dijo en discurso que "coma-andante" solo hay uno" y ese es el cagalitroso mayor.
ResponderEliminarY si es probable que haya "noticias mas importantes" como por ejemplo si ya le tuvieron que hacer otro ano al vejestorio... pero esas noticias no salen en ningun lado. Por supuesto si usted tiene alguna le agradecemos las comparta con todos.
Un saludo cordial desde la capital del colesterol!
Las expresiones :cagalistroso" "vejestorio""otro ano"usadas por ud lo demeritan para una darle una respuesta sobre un tema que ud desde su capital del colesterol,ha contaminado, le remito a otro cualquiero blogs que trate temas de mengistorios, en este, usamos un leguaje mas acorde con los pensamientos de verdad utiles a los lectores,..
ResponderEliminarY una ultima cosita: En este blog se dicen las peores ofensas del presidente de esta nacion y nadie se queja. Ademas el Cagalitroso en Jefe desde el mismo 1ro de enero de 1959 implanto un estilo matonesco ofendiendo a diestra y siniestra hasta el dia de hoy. Estilo que ha sido muy copiado por su mas aventajado alumno, el gorilon de Caracas.
ResponderEliminarAsi que como decia mi abuelita: "El que a hierro mata... no puede morir a sombrerasos!"
yo a quien crito es a ti por tu lenguaje.emite tus pensamientos con mas cordura y sin usar palabras tan chavacas.en ves de un inteltual me das laimpresion que eres muy vulgar aunque no lo seas, comocreo que no lo eres.
ResponderEliminarPor decirle cagalitroso
ResponderEliminarAl tirano de la habana
Me vienen a mandar
A “blogear” a la sabana
Ni corto ni perezoso
Le digo a mi acusador:
“Aqui seguire Sr. con estoicismo”
Y aqui me quedo con Rui
para denunciar al abusador
hasta que se acabe el comunismo!
TODO EL PODER A LOS COMANDANTES
ResponderEliminarEl ascenso protagónico, más allá del simbolismo, de los tres Comandantes de la Revolución, ha sido inversamente proporcional a la salud de Fidel Castro: mientras más se deteriora lo que va quedando del “Máximo Líder”, más protagonismo ejecutivo y estratégicamente decisorio han ido tomando los Comandantes. Lo mismo sucederá con los cambios y reformas; no hacen falta bolas de cristal ni partes médicos: mientras más osados y profundos los ajustes, peor la salud del Comandante en Jefe. Viceversa, si los cambios se detienen momentáneamente, hay una mejoría en su salud.
Todo parece indicar que los tres Comandantes de la Revolución: Ramiro Valdés, Juan Almeida y Guillermo García han arribado a un consenso por el cual comparten la dirección de la sucesión, con el “hermanísimo” Raúl Castro. Raúl, no es Comandante de la Revolución, pero de no ser el único General de Ejército del país, ese sería su cargo. Hoy más que nunca, es "primus inter pares" respecto a los otros, pero no es un "máximo líder", ya que no estamos ante la herencia coreana. Y una disputa entre jerarcas no conviene a ninguno. Así que se ha creado un "Comandante en Jefe colectivo". La cohesión de los históricos es un freno para cualquier escisión inmediata dentro de la élite de poder luego de la desaparición del gran “sintetizador”, Fidel Castro.
El 30 de Noviembre, el acto por el 50 aniversario del alzamiento de Santiago de Cuba lo presiden Juan Almeida, Ramiro Valdés y Guillermo García, por encima de más de seis miembros del Buró Político. Ramiro Valdés define a Raúl Castro como el “firme cancerbero” de la Revolución, y posteriormente Juan Almeida declara que “estamos dispuestos a dar nuestra sangre por esta tierra, por Fidel y por Raúl”.
Muchos se lanzan al Diccionario de la Real Academia, como si en Cuba la pureza del lenguaje fuera importante o Ramiro Valdés fuera experto en mitología, y nos dicen que fue un desliz de Ramiro, que fue un error al escribir el discurso, que esto o lo otro. Un cancerbero, además de portero en los equipos de fútbol, fue perro de tres cabezas y cola de serpiente en la mitología griega, encargado de cuidar las puertas del infierno para que los muertos no salieran y los vivos no pudieran entrar: en otras palabras, para mantener el orden.
Tres cabezas y tres Comandantes son un número similar: ¿casualidad? Parece que no.
LA REAL ESTRUCTURA DEL PODER ACTUAL
Lo que hasta el momento puede verse como la suprema jerarquía en la estructura del poder, un primer nivel, una cúpula máxima, es la siguiente:
El poder supremo concentrado en:
Raúl Castro. Es el primer poder manteniendo un bajo perfil mientras vive su hermano.
Ramiro Valdés. Es el (ojo) segundo hombre ejecutivo del régimen, aunque no lo parezca por mantener un bajo perfil debido a su labor de control tecnológico. El ser figura clave en las negociaciones con China, acaso lo lleven en un futuro inmediato a estar más visible.
Juan Almeida. De una función relativamente modesta de vicepresidente del Estado, cumpliendo funciones protocolares como tal se ha destacado últimamente como una especie de “arbitro” entre los miembros de la cúpula, además, de presidir, de manera protocolar, al grupo de los Comandantes de la Revolución.
Guillermo García. En su papel de Comandante de la Revolución legitima la unidad revolucionaria de la sucesión, pero es sólo un símbolo histórico, sin poder efectivo. Su deteriorada salud y su deficiente capacidad de dirección no le permiten funciones ejecutivas importantes, pero en el plano moral es el “enlace” con los revolucionarios “de siempre”. En la práctica solo hay tres históricos activos: Raúl, Ramiro, y Almeida.
El acto del 30 de noviembre, lo presidió Juan Almeida pero hizo el resumen Ramiro Valdés, por encima de generales, ministros y casi todo el Buró Político. Por primera vez, públicamente, Ramiro Valdés aceptó la jefatura de Raúl Castro. El acto de Santiago de Cuba confirma que por razones de seguridad Raúl Castro, en lo adelante no va a estar en público muchas veces junto a Ramiro Valdés y Juan Almeida, como se hizo durante décadas con Fidel y Raúl. Van a estar casi siempre separados, lo que dará pie a nuevas especulaciones y suspicacias analíticas. La excepción fue el desfile del 2 de diciembre.
Así queda el Cancerbero con sus tres cabezas...