sábado, agosto 9

Músicas queridas

RAUL RIVERO, Beijing

Alegría programada. No hay quien pare esta fiesta. Después de llenar anoche el Nido de Pájaro con todos los colores de la tierra y las músicas queridas de los hombres, China despierta el sábado con los altos niveles de alegría que programó el Estado y con el sobresalto de que salga alguien movido en la enorme y compleja fotografía que se ha mandado hacer.
Vinieron los líderes políticos -y ya comienzan a irse- porque los reclaman asuntos importantes para el avance y la felicidad de sus países. Estuvieron quietos y atentos en primer plano. Algunos se quejaron a la entrada o antes de emprender el largo viaje, pero al final estaban frente a sus copas y sus manjares en las seis mesas redondas del banquete oficial y, después, en las tribunas presidenciales, como niños, con las manos en alto para el saludo y unos estremecimientos de patriotismo y cordialidad.
Allí, con sus silencios, sus sonrisas forzadas y los abrazos con sonido de tambor, como esos actores profesionales y disciplinados que siguen el guión aunque no hayan interiorizado el personaje.
Dentro del foco. Ahora debe bajar la tensión y queda seguir el pastoreo de los huéspedes. Unas jornadas intensas para que miles de hombres y mujeres de otras latitudes y otras culturas sigan dentro del foco y no vayan a tener la ocurrencia de ir a comerse un pincho de escorpiones en una venduta que esté fuera del mapa trazado por la autoridad y a una hora que no está marcada en los relojes de la policía.
Es importante también que el voluntariado, unas olas de jóvenes amables que se defienden con las barreras del optimismo y del idioma, no dejen libres las entradas, las plazas y las esquinas que señalan los ideogramas.
Medallas de hierro. Todo bien. Simples problemas lingüísticos y pequeñas incomprensiones. Comienzan a trabajar ahora los que vienen de largas temporadas de entrenamientos y sacrificios porque quieren llegar más lejos, más alto y primero. Quieren las medallas de su gloria y las de las glorias de sus países.
«La gente necesita el deporte, la cultura y las fiestas, a ver si esto se despolitiza un poco», dice un hombre alto que viene de Escandinavia y escribe reportajes. Sí, es verdad, responde una mujer que le acompaña, pero eso lo necesita toda la gente, sea quien sea. Entonces, lo que comenzaba a ser una tertulia bajo una sombrilla a la espera del ómnibus, se trabó en una discusión sin salida.
Presos, marginados. La señora -llevaba dos cámaras- quería hablar de los hombres que están en la lista de 39 presos políticos que envió el jueves el presiente francés desde París. Del Tíbet, de la libertad religiosa, del control de la prensa y de los derechos humanos. Ella quería que se supiera que en esa foto imaginaria que dará resultados reales a los anfitriones apareciera, por lo menos, la sombra de quienes no pueden o no quieren ver el fulgor de estos juegos porque están presos, marginados, olvidados, amarrados en sus casas aisladas. Con una posta de vigilantes en cada puerta y en cada ventana.
El fondo del calabozo. Parece que a esos ámbitos no llegan los rangos de alegría que trata de contagiar el Estado. Es difícil para un periodista preso o callado a la fuerza entender los gestos de quienes se abrazan con sus carceleros. A pesar de que en el fondo, quiero decir en el fondo de los calabozos, se reciben con gratitud hasta las menciones de paso.
Lo que más suele doler a las víctimas de la represión totalitaria es la indiferencia y el disimulo de los demócratas.
Por mí, a una mona le pueden poner todos los vestidos de seda que quieran. Siempre voy a saber lo que es. (EL MUNDO)

5 comentarios:

  1. magnífica crónica. no en balde la escribió el mejor poeta de nuestra generación.

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  2. ¡Cómo me caga que siempre hay un "sapo" para encontrar "el negrito en el arroz"!. Ok, los chinos controlan ¿y eso qué? TODOS LOS GOBIERNOS CONTROLAN Y MANIPULAN, nada más que algunos lo disimulan mejor. O me van a decir que Bush no ganó su segundo perÍodo presidencial porque supo manipular muy bien a la opinión pública después de lo de las torres (¡pero qué bien le vino esa catástrofe!, que Dios me perdone)

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  3. O me van a decir que Bush no ganó su segundo perÍodo presidencial porque supo manipular muy bien a la opinión pública después de lo de las torres (¡pero qué bien le vino esa catástrofe!, que Dios me perdone)


    Cuando las torres ya Bush estaba elegido por segunda ocasion

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  4. En primer lugar la reelección fue en Noviembre del 2004 y el ataque terrorista…bueno ya se sabe cuando fue.

    Y en lo de manipular el 9/11 en mi modesta opinión un evento tan desastroso no necesita de ninguna manipulación para provocar el efecto que provocó.

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  5. mira para este imbécil, el anónimo 9 de agosto de 2008 23:03:00 EDT, diciendo que bush ya estaba cumpliendo su segundo período en septiembre 11 del 2001.
    los estúpidos que aparecen por aquí hasta cambian la constitución americana. y peor, no saben ni donde viven.
    EL HERMANO DE JUANITA

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