domingo, agosto 17

Todos los Juegos

RAUL RIVERO, en Beijing

Los chinos ven unos Juegos Olímpicos especiales, exclusivos. La televisión estatal trasmite las competencias más importantes y hace resúmenes del avance o de los resultados de los deportes que no llegan a conseguir espacios para que la gente los disfrute, desde los primeros momentos, hasta las medallas. El resto del mundo ve otros.

En la versión doméstica las cosas pasan tal y como se ha establecido en el programa preparado hace meses. Si se produce un suceso no previsto que al estado le pueda parecer desagradable o perjudicial para la imagen que debe llegar al gran público, se elimina el elemento nocivo mediante el expediente elemental de cortar y editar. Y, en algunos, si se trata de emisiones en vivo, se desviará la atención hacia otra disciplina o hacia otro acontecimiento. También se tienen cámaras en la calle para entrevistar a personas que tienen una magnífica opinión sobre el asunto.

La prensa escrita reseña con la misma pulcritud la jornada anterior. Se ilustra con fotos y perfiles de los atletas nacionales y extranjeros y se incluyen declaraciones de los campeones o de sus entrenadores en un cauce cerrado, con el deporte como único tema. Figuras influyentes -desde el viernes pasado le toca a Bill Gates- tienen su parcela garantizada en los medios locales. Debe llegar provisto de una adjetivación florida y abundante sobre la organización de los Juegos y el futuro del país anfitrión.

Los columnistas trabajan una línea similar donde predomina el elogio. Suele ir calzado con una mezcla de asombro estudiado, unos gramos de servilismo y sana alegría patriótica. Si ese el estilo de los hombres de opinión, es fácil saber a qué atenerse con los comentarios editoriales. De manera oficial es seguro que los chinos no han visto ninguna de las banderas del Tíbet o de los carteles que han deplegado activistas extranjeros en las fachadas de algunos edificios.

Como no ha salido en la prensa, tampoco saben que los sitios que el gobierno había reservado para se pudiera protestar, previa solicitud por escrito, están convertidos en suaves zonas de paseo y esparcimiento. Ignoran que quienes, en los días previos a la inauguración de los JJOO, pidieron permiso para expresar su desacuerdo en esos lugares, se encuentran silenciados no se sabe dónde.

Cada nota de gratitud o reconociminto del Comité Olímpico Internacional por la calidad de la orgnización de estas competencias se divulga de forma destacada en la prensa gubernamental. No es, desde luego, el caso de esta otra que se relaciona con el arresto el jueves del periodista inglés John Ray porque cubría una pequeña manifestaión de apoyo al Tíbet, realizada por cinco activistas en un parque pekinés.

«El COI no aprueba intento alguno de entorpecer a un periodista que está haciendo su trabajo y cumpliendo aparantemente con las leyes. No queremos que vuelva a suceder», afirma el documento. Nadie sabe en esta ciudad que ha habido molestias y protestas por parte de deportistas, entrenadores y dirigentes deportivos con motivo de decisiones que ellos consideran equivocadas.

Lo peor es que lo más probable es que lo sepan todo por haberlo visto en internet. Pero hay que seguir adelante como si no lo supieran. Total, mucha gente en otra parte del mundo tiene toda la información y hace como que no lo sabe. [EL MUNDO]

3 comentarios:

  1. este tipo ha ido a beijing a cubrir, supuestamente, los juegos olímpicos, y nada le parece bien. sólo encuentra defectos y problemas en todo. y lo más jodio es que critica a los chinos en temas en los que él ha sido un experto toda su vida. incluso trata de atribuirle a los chinos una exclusividad en prácticas poco éticas en la profesión periodística que aquí en estados unidos son el pan nuestro de cada dia.
    lg rodriguez

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  2. Bahh, pajas de Raul. El, que ha vivido en cuba toda su vida, sabe perfectamente que en plenas olimpiadas a nadie le importan un comino las banderas del tibet y en definitiva los chinos estan de acuerdo con la ocupacion, asi que las patadas por el culo que cogen los activistas son "patadas con quorum". Lo ultimo que quieren los chinos es que alguien les venga a joder su fiesta y si raul no se ha enterado es simplemente porque fue a china a hablar mierda y poner cara de Hector Rodriguez en competencia en estados unidos: "un desastre la organizacion" y "que smog, que smog", etc. Si tuviese dos dedos de frente se relajaba y lo disfrutaba, pero desafortunadamente parece que no le pagan por eso.

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  3. a mi me gusta cómo aprendió el mandarín de rápido...

    <:)

    pOpEyE

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