SÃO PAULO - Me entero leyendo el Miami Herald, en esta ciudad brasileña, de los intentos de algunos miamenses de sacar al alcalde del condado Miami-Dade de su puesto. No creo que vayan a lograrlo, pero de todos modos es una iniciativa interesante. Después de todo, el escándalo de los sueldos es eso mismo, un escándalo, digno de una ciudad del Tercer Mundo, en una república bananera. Y las explicaciones de Alvárez, de igualar los sueldos de su oficina con la del administrador, aún más. De hecho, en el condado no se sabe quién es el "conde", si el alcalde Alvárez o el administrador George Burgess.
si existiera verguenza en lo que queda de la prensa seria local, que es una fracción de the miami herald, organizarian una campaña para removerlos a todos, del condado, de la ciudad de miami. porque la peste de la corrupción es insoportable. pero no lo hacen porque no hay dignidad. esos corruptos han servido a the herald con favores de zonificación, ventas de tierras, proyectos para que le suba el valor de la propiedad al periódico. ahí tienen al performing art center, el famoso elefante PAC, sin parqueo, a una cuadra de la jauria asesina de overtown, rodeado de mendigos. pero sencillamente no hay verguenza.
ResponderEliminarcuanta verdad en ese comentario
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