lunes, mayo 31

Estos argentinos están locos

Pues hace una semana, un anónimo obispo argentino, entregó en el ministerio de Relaciones Exteriores y Culto argentino una carta donde el ex dictador Videla y 100 otros milicos y civiles, implicados en las violaciones de derechos humanos y la guerra sucia de los años 70, piden al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, una amnistía. Así es, una amnistía para sus crímenes. Argumentan que fue una guerra civil y que tuvieron que defenderse. No hablan de los asesinatos extra judiciales, ni de las torturas, los secuestros nocturnos y mucho menos de la prostitución del honor militar. Quieren una amnistía, así de sencillo. Pero como no tuvieron los cojones para hacer la solicitud directamente al gobierno, solicitaron los buenos oficios de la Iglesia y, en particular, del cardenal Jorge Bergodlio, cuyo trayectoria religiosa durante la dictadura no es muy 'católica' que digamos. Y el cardenal, que una vez hubo quien consideró un 'papabili' cuando la elección a puertas cerradas de Benedicto 16, la entregó a una anónimo obispo que el lunes de la semana pasada la dejó en manos de un ujier de la cancillería argentina.

El ujier subió las escaleras, ingresó al despacho de Jorge Taiana y le entregó. Cuando la leyó, el ex preso político de Videla no pudo dejar de sonreír, después de todo la venganza es un plato que se come frío, y descubrió una forma de rechazarla y, al mismo tiempo colocar a Berdoglio en un aprieto para que aprenda la lección. Como la misiva de Videla y sus torturadores asociados llegó al gobierno fuera de los canales protocolarios, decidió no darle respuesta hasta que la Iglesia admita su gestión solapada. La esencia de lo anterior, con menos detalles, fue revelado hoy por el diario Página 12.

A mi lo que me maravilla es como esta gente pide un tratamiento que siempre negó a sus adversarios, a quienes torturó, secuestró y mató, olvidándose que, en el fondo, no son más que una partida de empleados públicos, criados diría mejor, que viven de los impuestos que los argentinos pagan. Y lo peor es que en las academias no aprendieron nada. Ni ganaron la guerra sucia ni la de las isla Malvinas. Allí, los británicos los expulsaron a patada limpia. En el continente, los argentinos que quedaron, los mandaron a la cárcel. Por mí que tiren la llave de las celdas a la basura. [Fotos: en la primera los 'mamertos' de la junta militar con Videla al centro en los 70; en la segunda, Videla toma la comunión de manos del cardenal, el año 90; y la tercera, Taiana conversando con Moratinos, uno de estos días].

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