miércoles, abril 20

Un congreso a puertas cerradas

Según fuentes consultadas por Diario Las Américas, Raúl Castro admitió que existen contradicciones en las generaciones de cubanos, a pesar de que la vieja guardia continúa en el poder.


RUI FERREIRA
Especial
@ruiefe
El congreso de los comunistas cubanos tuvo lugar en una economía que se encuentra en etapa de cambio, con una población que sigue con dudas, donde los delegados no fueron llamados a opinar mucho y los dirigentes postergaron decisiones, incluso las medulares. Por el momento Cuba seguirá siendo un país socialista y la apertura al mercado parece que será lenta pero necesaria. Es lo inevitable.
“Ellos no tienen otra opción que rendirse, aunque no es una palabra cómoda, a la realidad de la vida. Sin la iniciativa privada este país no avanzará”, así de diáfano lo dijo el profesor universitario Enrique López Oliva.
¿Qué ha pasado entonces tras años de promesas y esperanzas? Las opiniones difieren. Según indicó el académico Rafael Hernández a DIARIO LAS AMÉRICAS, el congreso “fue bastante realista y también ‘raulista’, que es lo mismo, conectado a los problemas concretos de la vida de la población y lo más interesante es que han subido al Comité Central a un grupo de tecnócratas conectado con las realidades actuales y en contradicción con los lineamientos anteriores”.
“De momento –afirmó-, están enfocados en los problemas concretos y, al contrario de lo que dicen algunos, no hay un solo miembro de la familia de Raúl Castro en el Comité Central. Vamos a esperar unos años, pero este nuevo núcleo de dirigentes políticos tendrá que responder”, agregó el académico.
Otros analistas cubanos subrayaron el hecho de que de la casta dirigente actual salieron dos militares y entraron cinco civiles, de los cuales tres son mujeres ligadas al desarrollo de la industria tecnológica. “La rectora de la Universidad de Ciencias Informáticas está allí, eso es un indicio claro de que ella va a tener la más alta autoridad para controlar los demás ministerios e instituciones del Estado”, añadió Hernández.
Pero también fue patente que la ‘línea dura’ todavía sigue pautando los destinos del país, algo que  algunos en la isla ven como una ‘concesión’ a la vieja guardia. José Ramón Machado Ventura, un ‘aparatchik’, sigue de segundo secretario del partido y siempre se ha dicho que no es un ‘hombre de Raúl’, sino de su hermano, el exgobernante Fidel Castro, quien hizo una forzosa y débil aparición en el evento. “Aquello dio pena”, comentó a DLA un asistentes al congreso. Su intervención no fue trasmitida en directo por la televisión.
Fuentes cercanas al evento indicaron que hubo divergencias o, al menos, desavenencias en la cita. La sesión de clausura no fue trasmitida en vivo por la televisión local como en los seis congresos anteriores.
“Los delegados preguntaron sobre la aproximación con EEUU. Pero la televisión cubana censuró eso y hasta las palabras de Raúl cuando admitió la realidad de la existencia de contradicciones entre dos generaciones”, concluyó López Oliva.
Publicado el 4.20.2013 en Diario Las Américas
©Rui Ferreira 2016

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