No es que en Miami las calles estén desiertas. La gente se está desplazando en sus quehaceres cotidianos. Lo que sucede es que no hay nadie celebrando, como hace 18 meses cuando cayó enfermo. Es un poco como el anti climax. Tantos años esperando una cosa y ahora que sucede, pues, no pasa nada. Hay varias lecturas. La primera, obviamente, es que nada ha cambiado en la isla ni siquiera las circunstancias que crearon un exilio, primero, y una oleada migratoria de matiz económico, después. Pero, esta mañana un amigo me decía: “Parece que la gente no acaba de interiorizarlo”. O sea, estás esperando algo durante tanto tiempo, macabramente deseándolo, y después no reaccionas. También puede haber un mixto de resignación, añadió otro amigo. La gente sabe que nada va a cambiar y por eso no tiene porque “cambiar” su actitud, explicó.
Lo interesante de la jornada de ayer, vis-a-vis a la calma de hoy, es que ayer frente a las cámaras todo el mundo parecía tener un plan para el futuro y, básicamente, una buena idea de lo que estaba pasando dentro del país, olvidando, quizás, como hace 18 meses el anuncio de la enfermedad sorprendió a todo el mundo por igual. Hoy, en el Versailles siguen vendiendo la misma cantidad de café y los camiones de la cadenas de televisión han levantado ancla. Hemos vuelto a la normalidad.
Hace 18 meses, días después del anuncio escribí: “¿Qué sabemos hasta hoy? Pues que Castro se ha enfermado y dejó a seis personas al cargo del país y su hermano al frente. Nada más”. Ahora vuelvo a repetirlo. ¿Qué sabemos hoy que no sabíamos hace 18 meses? Pues un poco más. Por ejemplo, pese a Cuba ser un país comunista y de cierto modo cerrado, supimos más de la enfermedad de Castro que lo que se supo, en sus épocas, sobre las de Lenin, Stalin, Mao o Brejnev, para no hablar de Deng Xiao Ping, Andropov o Tchernienko. O el mismo François Mitterrand. Los franceses descubrieron que padecía de cáncer cuando el Palacio del Eliseo tuvo que explicar porqué el presidente había muerto.
En el caso de Castro, aunque nunca se supo todo lo que queríamos para satisfacer un poco el morbo, tuvimos un médico español que se involucró en una polémica y al final nadie lo desmintió, recibimos una pequeña explicación del enfermo de cómo se condujo la operación – aunque no explicó que salió mal de ella – pero lo cierto fue que, en medio de todo la algarabía, pese a la historia de cerrazones informativas de los países comunistas, en este caso muy pocos especialistas serios disputaron los diagnósticos que salieron de La Habana.
Pero también nos enteramos de otra cosa. Contra viento y marea, ideología o no, el país puede sobrevivir sin Fidel Castro. Creo que eso es algo que, incluso, pudo haber sorprendido al mismo enfermo. Y lo digo, porque estoy de acuerdo con Frances Robles cuando, el domingo pasado, nos señalaba en The Miami Herald que en un par de reflexiones el ex gobernante contradecía algunas expresiones públicas de Raúl y un par de sus políticas. Como quiera que lo veamos se ha cerrado un ciclo histórico y a partir de ahora las cosas ya no serán como antes. No siendo jefe de estado no hay porqué publicar fotos suyas actuales, entre otras cosas. Y con ello el secretismo puede incrementarse. Conozco a quien cree que los cubanos, tan abiertos y despreocupados, son incapaces de guardar un secreto. Pues están equivocados. No sólo Castro se enfermó sin que lo supiéramos, como durante estos 18 meses sólo supimos lo que él quiso. Asi es, ni la disidencia interna ni el exilio – incluso el gobierno de Estados Unidos – fueron capaces de siquiera “oler” la enfermedad, por ello es muy difícil de creer que a partir de ahora sea diferente. Es otra cosa más que aprendimos en estos 18 meses que se une a la, posiblemente, más espectacular de todas ellas: la renuncia voluntaria al poder de un revolucionario profesional, es posible.
Decididamente, la vida vuelve a la normalidad. [RF]
Hace 18 meses, días después del anuncio escribí: “¿Qué sabemos hasta hoy? Pues que Castro se ha enfermado y dejó a seis personas al cargo del país y su hermano al frente. Nada más”. Ahora vuelvo a repetirlo. ¿Qué sabemos hoy que no sabíamos hace 18 meses? Pues un poco más. Por ejemplo, pese a Cuba ser un país comunista y de cierto modo cerrado, supimos más de la enfermedad de Castro que lo que se supo, en sus épocas, sobre las de Lenin, Stalin, Mao o Brejnev, para no hablar de Deng Xiao Ping, Andropov o Tchernienko. O el mismo François Mitterrand. Los franceses descubrieron que padecía de cáncer cuando el Palacio del Eliseo tuvo que explicar porqué el presidente había muerto.
Pero también nos enteramos de otra cosa. Contra viento y marea, ideología o no, el país puede sobrevivir sin Fidel Castro. Creo que eso es algo que, incluso, pudo haber sorprendido al mismo enfermo. Y lo digo, porque estoy de acuerdo con Frances Robles cuando, el domingo pasado, nos señalaba en The Miami Herald que en un par de reflexiones el ex gobernante contradecía algunas expresiones públicas de Raúl y un par de sus políticas. Como quiera que lo veamos se ha cerrado un ciclo histórico y a partir de ahora las cosas ya no serán como antes. No siendo jefe de estado no hay porqué publicar fotos suyas actuales, entre otras cosas. Y con ello el secretismo puede incrementarse. Conozco a quien cree que los cubanos, tan abiertos y despreocupados, son incapaces de guardar un secreto. Pues están equivocados. No sólo Castro se enfermó sin que lo supiéramos, como durante estos 18 meses sólo supimos lo que él quiso. Asi es, ni la disidencia interna ni el exilio – incluso el gobierno de Estados Unidos – fueron capaces de siquiera “oler” la enfermedad, por ello es muy difícil de creer que a partir de ahora sea diferente. Es otra cosa más que aprendimos en estos 18 meses que se une a la, posiblemente, más espectacular de todas ellas: la renuncia voluntaria al poder de un revolucionario profesional, es posible.
Decididamente, la vida vuelve a la normalidad. [RF]
Muy buen artículo, Rui.
ResponderEliminarRui, si tú ya sabías dias antes que el maquiavélico vitalicio iba a renuncia o a "irse", de seguro "los americanos" también lo sabían. No creo que nada de lo que pase en Cuba coja a la inteligencia yanki por sorpresa. Ellos saben muuucho, aunque se hacen los bobos también.
ResponderEliminarMuy buen artículo.
ResponderEliminarEstas viviendo tu mejor momento. Congratulations.
ResponderEliminarmis más sentidas condolencias a los asiduos lectores de opiniones en el nuevo herald. confieso que nunca leo esa sección salvo excepciones. hoy, por el asunto de que se trata, llegué hasta la mitad del artículo del panfletero de boina y apargata carlos alberto montaner. debe ser una carga horrible para la rotativa del periódico tener que digerir en siete dias 3 artículos del hombre que en su niñez quedó impresionado al ver a fidel castro en su propia casa, en calzoncillos y entalcado.
ResponderEliminarhay un párrafo del mamotreto de hoy de montaner que no tiene desperdicio. quizás la información se la dio oscar haza, cubano nacionalizado por decreto firmado por los castristas recién llegados a miami.
dice así montaner: "Casi todas esas largas tiranías --el paraguayo Stroessner, el nicaragüense Somoza, el dominicano Trujillo-- fueron corruptas y atormentaron cruelmente a la sociedad, pero dejaron países más ricos y mejor equipados que los que encontraron en sus comienzos."
aquí a montaner no le importan los muertos, ni las torturas, ni los desaparecidos, ni la democracia.
que les aproveche.
lg rodriguez
¿ Renuncia Voluntaria ?
ResponderEliminarSi lo comparamos con un Leonid Bhreznev... Quizàs. Pero de voluntaria no tiene nada proveniendo de un señor que 3 años atràs declarò que gobernarìa por 3000 años; que decìa "la revoluciòn soy yo"; etc.
Sabio tu comentario, se ve que conoces. Tu amigo sureño
ResponderEliminarLo que mas me llama la atencion de todo este asunto, es la insistencia de la prensa americana en llamar a Lage: "el artifice de las reformas economicas". Como sabemos todos los que trabajamos en la economia cubana en los 90, Lage no ha tenido ni un pelo de reformista en todo su cuerpo, ni hace 15 años, ni ahora. De hecho desde su puesto de secretario del consejo de ministros siempre fue mas bien renuente a los cambios mas importante que se produjeron en esa epoca, cambios diseñados todos y aplicados casi todos por dos hombres a quienes luego, a finales de los 90 y principios de siglo se les retiro el poder que habian tenido (sin removerlos de sus cargos) en cuanto FC se sintio con la confianza que le proporcionaba el petroleo de Chavez. Son, por supuesto, Jose Luis Rodriguez, quien salvo al pais de la debacle economica y Soberon, quien convirtio el maltrecho Banco Nacional en el Banco Central que diseño la substitucion del dolar por el chavito y negocio las deudas con Japon, Rusia y Mexico.
ResponderEliminarDesafortunadamente ninguno de los dos ha estado cercano a Raul y por tanto no han podido volver a ejercer influencia en estos tiempos de sucesion. Una lastima pues son los unicos con conocimientos y esperiencia para dirigir aquello. Lage siempre fue un ejecutor de los sueños fantasiosos del comandante, controlando los 4 quilos de solvencia del pais. Un poco en materia economica lo que Seboruquito es en relaciones exteriores.
Rui:
ResponderEliminarMuy buen articulo pero debo aclarar algo acerca de que los Cubanos saben o no guardar un secreto.
Sobre la enfermedad de Fidel SI se sabia y solamente una persona presto atencion y escribio sobre el asunto.
Se trata de un libro publicado por Robert E. Quirk en el 1993 y se llama Fidel Castro.
Desde los dias de la confiscacion de las refinerias Americanas en Junio del 60 ya Fidel tenia problemas segun este libro. Y cito:
"The Prime Minister was far from calm. He was restive, plagued by chronic pains, a churning lpool of irritations. Physically he was run down. For too long he had been neglecting his health and abusing his body, overeating and choosing the wrong kinds of food, too much meat and fat and not enough vegetables. He was overweight and flabbed and lacked energy. And his poor sleeping habits were catching up with him, and his debilities were exacerbated BY THE AGONIES OF HEMORRHOIDS AND POSSIBLE DIVERTICULITIS.
Esto esta en el final de la pagina 317 y al comienzo de la pagina 318 de ese libro. O sea, ya desde 1960 segun este autor, se sabian esos problemas de salud y esa era (pienso yo) la razon por la cual ya entrado en edad comia muchas frutas y vegetales y poca carne, etc. Y lo mas raro, es que se le haya escapado eso a los "Cubanologos" del exilio que mencionaban izquemias , problemas del corazon y nadie se tomo el trabajo de leer este libro que definitivamente es el unico donde he leido eso. Y no se puede negar que alguien le dijo eso al autor. Y sin embargo ninguno de estos "expertos" que llegan a diario aca, sabian tampoco del tema.
? Como se entero el autor? ? No lo se pero lo sabia. Y como los expertos y "agentes" del canal 22 y el 41 no lo sabian?