Benedicto XVI acaba de llegar a Washington. Es su primer viaje a Estados Unidos como Sumo Pontífice. Bush lo esperó al pie de la escalerilla y Benedicto saludó a su familia. Agitó profusamente las manos al público que lo esperaba, mayormente constituido por estudiantes de una escuela católica. Como dije esta tarde en un mini comentario en Caracol Radio, en el programa Papeles Secundarios, creo que es una visita complicada. El Papa fue recientemente verbalmente atacado por los terroristas de al Qaeda, después que criticó duramente el terrorismo y algunos musulmanes, preocupado por la influencia que puedan ganar en el mundo. No creo que la imagen suya al lado de Bush vaya a aplacar los ánimos, pero la Iglesia también tiene una función evangelizadota y si en Estados Unidos el catolicismo no está en crisis es porque los inmigrantes hispanos han mantenido la llama viva.
Pero Benedicto también tiene otras preocupaciones. Las manifestó en pleno vuelo, a bordo del Boeing 777 de Alitalia, bautizado “El Pastor”. Dijo sentirse "profundamente avergonzado" por el escándalo de abusos sexuales que conmovió la Iglesia católica estadounidense y se comprometió a trabajar para garantizar que no haya más sacerdotes pederastas. El pontífice respondió preguntas que le formularon por anticipado los reporteros que lo acompañaron en el viaje. "Constituye un gran sufrimiento para la Iglesia en Estados Unidos, para la Iglesia en general y para mí personalmente que esto haya podido ocurrir", dijo Benedicto. "Me resulta difícil comprender cómo fue posible que sacerdotes traicionaran de tal manera su misión... ante estos niños". Además, “estoy profundamente avergonzado y haremos todo lo posible para que esto no vuelva a suceder", afirmó. El pontífice prometió que los pederastas no serán ordenados sacerdotes en la Iglesia católica. "Decididamente excluiremos a los pederastas del ministerio sagrado", dijo Benedicto. "Es más importante tener buenos sacerdotes que muchos sacerdotes. Haremos todo lo posible por cicatrizar esta herida".

Su viaje es el primero de un Papa a Estados Unidos desde el escándalo que involucró el abuso de menores por parte de religiosos a principios de la década y que desembocó en demandas que han costado a la Iglesia estadounidense cientos de millones de dólares. Según el Papa, este viaje a Estados Unidos es un encuentro con "un gran pueblo y una gran Iglesia", y habló sobre el modelo estadounidense de valores religiosos dentro del sistema de separación de Iglesia y Estado. El Papa dijo que debatirá con Bush la cuestión de la inmigración, incluyendo las dificultades de las familias separadas. Aunque el pontífice y Bush difieren en cuestiones como la guerra de Irak, la pena capital y el embargo estadounidense a Cuba, tienen puntos en común como la oposición al aborto, al matrimonio homosexual y la investigación de las células troncales.
Vino el Papa? esa marca es nueva?
ResponderEliminarNo podria alargar la gira solo unos cuantos kilometros y pasar a ayudar a su sufrida y famelica feligresia de Haiti ?
ResponderEliminarSi es que vamos a estar congruentes
con la doctrina vamos a estar con los pobres. O no ?
Espero que el santo pontifice deje
ResponderEliminarun legado honorable al finalizar su visita.El solo hecho de venir estando en la presidencia el principal terrorista mundial es un
handicap que lo obligara a esforzarse en extremo.
Solo los grandes,como Juan Pablo,revierten un incoveniente mayusculo.