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martes, agosto 19

¿Cómo hace un republicano para decir que fue a Cuba pero no fue hacer lo que todo el mundo piensa que hizo?

El sábado publicamos aquí un post contando como en el 2004 un candidato republicano al congreso federal viajó a Cuba con una disculpa humanitaria. Pero, a todas luces, lo que hizo fue irse de juerga. Ayer, Mike Erickson, candidato por el distrito 5 del estado de Oregon, convocó una conferencia de prensa para desmentir lo que han dicho de él varios diarios y blogs en el estado del noroeste del país. Erickson dijo que fue un viaje humanitario legítimo en el cual llevó 20 cajas de equipos médicos valorados en $9.000. Para reforzar su argumento, el candidato aseveró que viajó con el apoyo del Cuban American Alliance Education Fund, pero a juzgar por su directorio es una organización más, en la órbita del gobierno cubano. Según Erickson, la “ayuda humanitaria” – que no detalló, ni presentó recibos, fotografías u otra evidencia de esa característica – fue entregada a una asociación cubana de persona discapacitadas. Según The Oregonian, tal entidad sencillamente no existe. Lo interesante del reportaje de The Oregonian es que afirma que el Cuban American Alliance Education Fund entregó a Erickson una carta certificando que llevaba a la isla equipos médicos y medicinas, la cual le permitió viajar sin violar las leyes estadounidenses y con una licencia humanitaria, ya que iba apenas a llevar donaciones medicas, visitar programas para discapacitados y traer de vuelta una lista de más ayuda que fuera necesaria. El viaje duró seis días y el candidato republicano admite que dedicó, por lo menos, un tercio a asuntos humanitarios. Lo demás, dijo, fue para conversar con los cubanos y tomar conocimiento de cómo iban las cosas en Cuba. Sin embargo, todo el viaje fue organizado por una agencia de viajes de la costa oeste que dejó bien claro que se trataba de una gira para asistir a una de las subastas anuales de una caja de tabacos firmada por Fidel Castro. (Gracias a Ernesto)

domingo, julio 6

Y la transferencia tecnológica, ¿qué?

Aquí están pasando cosas confusas que, o nos están tomando el pelo o se preparan para cambiar algo importante en la estructura del embargo. Hace dos días, Parmly dijo en La Habana que Estados Unidos no se opone a que Cuba se conecte a internet – lo cual es una estupidez, porque ya está conectada pero sin todos los recursos y alta velocidad deseables – y haga ese acceso a través de empresas estadounidenses. Por otro lado, hace unos meses el presidente Bush convocó un grupo de personas a la Casa Blanca y les dijo que ya pueden enviar celulares a Cuba. De inmediato, en Hialeah floreció un negocio tremendo de la venta de teléfonos y cada vez los hay más en Cuba.

Pregunto: ¿No está prohibida aún la transferencia de tecnología estadounidense a Cuba? ¿Como se puede desarrollar el acceso de la isla a internet a través de Estados Unidos, sin recurrir a tecnología estadounidense? Dejemos de fuera a los celulares Nokia, que son europeos, pero los Motorola, ¿no son estadounidenses? Que se sepa el levantamiento del embargo tecnológico a Cuba es una potestad del Congreso, después que se aprobó la Ley Helms-Burton. Su cumplimiento es una responsabilidad colectiva, incluso de los dueños de pequeños comercios de celulares en Hialeah. Si bien recuerdan, cuando comenzaron a vender computadoras en la isla, todas ellas eran de fabrico chino. Recuerdo que las agencias de prensa extranjera en La Habana han tenido que pasar mucho trabajo para importar equipos de comunicaciones, porque algunos de ellos contienen chips de Texas Instruments, y la OFAC no los dejaba llegar a Cuba. No abogo por el embargo. Me limito a puntualizar algo que creo es una incoherencia de la administración. A menos, claro está, que las palabras Parmly y Bush no sean más que puro entretenimiento en tiempos electorales o se están preparando para derribar un muro. [R]

jueves, enero 17

Bush prorroga capítulo de Ley Helms-Burton

Siguiendo una practica habitual en su mandato y en el de su antecesor, Bill Clinton, el presidente Bush, comunicó hoy al Congreso que ha prorrogado por otros seis meses la vigencia de una disposición de la ley Helms-Burton que prohíbe las demandas contra personas o entidades que usufruen de propiedades de estadounidenses confiscadas en la isla. La disposición está incluida en el Capítulo III de la ley Helms-Burton de 1996 que refuerza el embargo comercial por Estados Unidos al Gobierno de Cuba desde 1961. La notificación enviada a los comités de Relaciones Exteriores y de Asignaciones Presupuestarias de ambas ramas del Congreso indica que la prórroga en la vigencia de esa disposición regirá desde el 1 de febrero de este año. Agrega que la medida es "necesaria para los intereses nacionales de Estados Unidos y acelerará la transición a la democracia en Cuba''. La ley Helms-Burton castiga a empresas extranjeras que realicen negocios en Cuba, permite las demandas contra compañías o personas que usen bienes expropiados por el Gobierno cubano a ciudadanos o empresas estadounidenses y niega el ingreso a este país de directivos de esas empresas. Sin embargo, tanto el ex presidente Bill Clinton, como el actual gobernante estadounidense han prorrogado la aplicación de esa disposición cada seis meses. La ley Helms-Burton fue promulgada en marzo de 1996.

lunes, septiembre 17

El lado oscuro del embargo: lo que hubiera sucedido

El secretario de Comercio Carlos Gutiérrez piensa que para ver el éxito del embargo económico sobre Cuba habría que considerar qué hubiera ocurrido si esos recursos hubieran llegado a las manos de Fidel Castro. "Una de las cosas que la historia no hace por nosotros es decirnos lo que no ha pasado'', dijo. ‘‘Lo único que sabemos es lo que ha ocurrido, pero no sabemos lo que pudo haber pasado''. Desde esa perspectiva, Gutiérrez dijo que más de 47 años después de que Estados Unidos impusiera el embargo económico a la isla de régimen comunista, "el embargo ha sido exitoso''. Gutiérrez, quien salió de Cuba con su familia cuando era un niño de 7 años, dijo que el embargo ha cumplido su objetivo de negar a Cuba recursos y que el presidente George W. Bush "no cambiará esa política'' pese a la insistencia de sectores demócratas de oposición en el Congreso. "La pregunta no es cuándo va a cambiar la política estadounidense hacia Cuba sino cuándo Cuba va a cambiar de política''.

Hablando en una conferencia sobre Cuba en la Fundación Heritage, una organización conservadora de Washington, Gutiérrez dijo que desde la llegada al poder del presidente Fidel Castro "se sabe que su primera filosofía es el antiamericanismo''. "Esa es la única razón que los mantiene unidos'', dijo Gutiérrez refiriéndose a los dirigentes cubanos. "Eso es lo único en lo que Castro ha creído durante toda su vida''. Dijo que Castro ha usado la doctrina marxista-leninista "como táctica para mantenerse en el poder'' cuando su oposición a Estados Unidos "ha sido su verdadera ideología''. "Entonces, nuestro primer objetivo ha sido poner los recursos fuera del alcance de sus manos'', agregó.

Recordó que en 1962, durante la crisis de los misiles, "hubo misiles emplazados en la isla, y la historia ha confirmado que Castro y sus seguidores quisieron desesperadamente mantener esos misiles''. Gutiérrez mencionó también los "grandes recursos militares'' que Cuba destinó a Angola, El Salvador, Nicaragua, Granada y otros países en el mundo, así como al financiamiento de guerrillas. “Esos recursos (movilizados) no beneficiaron al pueblo cubano, que todavía sigue haciendo colas a la espera de alimentos que no llegan'', dijo. Casi 50 años después, Castro está todavía pensando "en cualquier cosa que pudiera afectar a Estados Unidos'', dijo. "Entonces, la historia no registra lo que no ha pasado, no nos da crédito por lo que no ha ocurrido, pero imaginemos cómo hubiera sido en los últimos 48 años si Castro hubiese tenido los recursos'', dijo. "Por eso siempre digo: sí, el embargo ha sido exitoso, y el presidente Bush está decidido a mantener esa política y continuar tomando iniciativas que lleven al pueblo cubano a la libertad''.

miércoles, junio 20

Grupo bipartidista propone ablandamiento con Cuba

Un influyente grupo bipartidista anunciará mañana un proyecto para ablandar las restricciones de comercio, viajes y de otro tipo que Estados Unidos ha impuesto a Cuba. La iniciativa es promovida por el senador Max Baucus y el congresista Charles Rangel, ambos demócratas que presiden los comités de Finanzas del Senado y de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes, respectivamente. Junto a ellos estarán presentes en el anuncio los republicanos, el senador Mike Crapo, de Idaho, y la congresista Jo Ann Emerson, de Misurí, jurisdicciones eminentemente agrícolas, dijo la oficina de Rangel, quien ha estado en intensa campaña para el ablandamiento de las restricciones agrícolas y de viajes a Cuba, una aspiración a la cual se opone el presidente George W. Bush, quien en última instancia puede vetar el proyecto. Las exportaciones agrícolas estadounidenses a Cuba han descendido en un 15% desde el 2005 y no se han realizado transacciones en efectivo, como se había autorizado anteriormente, debido en parte a "la mala interpretación del Tesoro sobre las intenciones del Congreso con el comercio con Cuba'', dijo Rangel. Indicó que el proyecto bipartidista está orientado a ayudar a la industria agroindustrial estadounidense a "aprovechar este importante mercado y crear una política actualizada hacia Cuba que reconozca las oportunidades políticas y económicas actuales entre nuestros dos países''. Debido a que Baucus y Rangel presiden comités donde se inicia ese tipo de debate, se adelanta que el proyecto figurará en la agenda de esos paneles para luego pasar a debate en el pleno de ambas cámaras. El anuncio de la iniciativa Baucus-Rangel se produce en momentos en que la Casa Blanca está incomodada por la decisión del Comité de Apropiaciones de la cámara baja de reducir drásticamente el presupuesto que Bush ha pedido para su campaña en favor de la democracia en Cuba. La Casa Blanca dijo que la reducción de 37 millones de dólares de ese presupuesto --para dejarlo apenas en 5 millones-- limita al gobierno en la implementación de las recomendaciones del segundo informe de la Comisión para la Asistencia a una Cuba Libre. Bush aceptó en julio pasado esas recomendaciones que piden un presupuesto de 80 millones de dólares para dos años. La oficina de Bush dijo que esa partida "es vital para incrementar el apoyo a la oposición en la sociedad civil y contribuir a romper el bloqueo a la información'' impuesto por el gobierno del presidente Fidel Castro. (AP)

lunes, mayo 14

¿Dónde está el embargo?

La Habana (AP) - Los arcos dorados, símbolo de McDonald's, no son visibles aquí. Tampoco hay un solo Starbucks ni un Wal-Mart. Es imposible comprar una Budweisser, un Corvette o una Dell. Pero incluso en Cuba, se puede comprar una Coca-Cola.

Pese al embargo impuesto por Washington hace 45 años al gobierno de Fidel Castro, las ventas en la isla siguen llevando dinero a los bolsillos de las empresas estadounidenses. Zapatos deportivos Nike, dentífricos Colgate, cigarrillos Marlboro, cremas de afeitar Gillette, pantalones vaqueros Jordache... todo es fácil de encontrar aquí. Los cubanos que usan lentes de contacto pueden adquirir la marca Bausch & Lomb. Los padres pueden obsequiar a sus niños un camión de bomberos de Mickey Mouse. Decenas de marcas estadounidenses están a la venta aquí, y no en alguna suerte de mercado negro o en un callejón oscuro. Están en los vestíbulos de los lujosos hoteles administrados por el gobierno y en los supermercados o farmacias que responden al gobierno comunista. Las compañías señalan que no tienen conocimiento directo de las ventas en Cuba, y que el dinero involucrado representa un monto pequeño, por lo que sería poco práctico el frenar las operaciones. Pero resulta difícil negar que una parte de las transacciones termina en Estados Unidos. "Tratamos de hacer y hacemos lo posible para vigilar... pero en una economía globalizada, es imposible detener todo'', dijo Vada Manager, director de administración de asuntos globales de Nike Inc. Las sanciones comerciales prohiben que los turistas estadounidenses visiten Cuba y permiten sólo que Estados Unidos exporte productos alimentarios y agrícolas, medicamentos y cierto equipo de telecomunicaciones. Pero los mayoristas y distribuidores en Europa, Asia, América Latina y Canadá suelen vender algunas de las marcas más reconocidas de Estados Unidos a los importadores cubanos. Durante años, Cuba ha buscado bienes estadounidenses como una forma de burlar el embargo. Los directivos en tres empresas de importaciones, propiedad de extranjeros, que operan en La Habana, dijeron que el propio gobierno comunista importa la gran mayoría de los artículos estadounidenses. Las fuentes pidieron permanecer en el anonimato, por temor a represalias económicas. Christopher Padilla, subsecretario estadounidense de comercio para la administración de las exportaciones, dijo en Washington que Cuba envía incluso a delegaciones en "misiones de compra'', que buscan productos específicos de Estados Unidos en otros países, para revenderlos en la isla.

Las autoridades cubanas de prensa no ofrecieron entrevistas con funcionarios prominentes para hablar de esta supuesta práctica. En un país donde el turismo es la fuente principal de ingresos, la oferta de marcas estadounidenses permite atender mejor a los visitantes, según Daniel Erikson, un experto en economía de Cuba, en la organización Inter-American Dialogue, en Washington. "La gente, incluido el cubano promedio, prefiere beber una Coca-Cola que una gaseosa genérica sin nombre con la que no están familiarizados. Ello significa que el gobierno puede cobrar más'', dijo Erikson. "Y evidentemente para la industria turística, es importante el que los extranjeros que visitan Cuba vean productos que conocen y en los que confían''. Todos los productos estadounidenses se venden en pesos convertibles, considerados divisa extranjera, con un tipo de cambio de 1,08 dólares --unas 25 veces más que el peso regular de la isla--. Aunque los salarios del gobierno se han incrementado recientemente, la paga mensual promedia todavía los 15 dólares, lo que significa que muy pocos cubanos pueden adquirir productos estadounidenses. Pero el mes pasado, el ministro de Economía y Planificación de Cuba, dijo que el 57% de la población tenía acceso a dólares o pesos convertibles, ya fuera mediante empleos en el turismo o remesas provenientes de familiares en el extranjero. Un informe emitido en el 2004 por la Comisión Estadounidense para la Asistencia a una Cuba Libre, estimó que las remesas, tan sólo de Estados Unidos, totalizan 1.000 millones de dólares al año. La llegada de las marcas estadounidenses comenzó formalmente en 1993, cuando Cuba derogó las leyes que prohibían a sus ciudadanos poseer dólares. Los cubanos conocen los productos estadounidenses, pese a que prácticamente no hay publicidad en la isla. Angel Hernández, un pensionado de 62 años, no mostró dudas cuando se le presentó un par de zapatos modelo "Air Jordan''. "Eso es Nike'', dijo. Los zapatos, fabricados en China, se venden en 129,40 pesos convertibles (unos 140 dólares) en una tienda del Parque Central de La Habana. Abundan también los modelos apócrifos. Varias tiendas, incluida una dentro del Hotel Habana Libre --el Havana Hilton antes de la revolución de 1959-- ofrecen modelos Max Air 80 que se asemejan a los originales, pero Nike no los fabrica. En el Hotel Comodoro, una tienda de ropa ofrece en 40 dólares un maletín para gimnasio. La etiqueta dice "Hecho en Indonesia'' y "Nike de México'', lo que daría una pista sobre cómo llegó el artículo a Cuba. El gerente dijo que probablemente, los productos Nike a la venta en Cuba son ‘‘piratas''. Sin embargo, reconoció que los distribuidores legítimos fuera de Estados Unidos podrían estar vendiendo productos a importadores cubanos, y que Nike podría estar recibiendo algo del dinero generado por esas ventas. "Pero de lo que hablamos aquí es de un volumen muy pequeño'', dijo. "Y si somos capaces de detectar de dónde provienen los productos, ese distribuidor o detallista corre el riesgo de perder su cuenta con nosotros''.

John Kavulich, un prominente asesor político de U.S.-Cuba Trade and Economic Council Inc. en Nueva York, dijo que "en ninguna forma debe decirse que ésta es una forma en que las empresas estadounidenses eluden las restricciones; no es así''. "Resulta casi imposible para las empresas estadounidenses el detener esto'', añadió Kavulich. "Desde luego, en cierto momento de la transacción, justo al comienzo, cuando el distribuidor legítimo adquirió el producto a Nike o a otra compañía, el dinero llegó a Etados Unidos''. Kavulich estimó que el valor de las marcas estadounidenses vendidas en Cuba es ‘‘probablemente de 20 millones de dólares o menos al año'', pero destacó que menos del 5% de ese monto representa utilidades para las empresas estadounidenses, debido a todos los estratos de transacciones por los que pasan los productos para llegar a la isla. Los dibujos animados producidos hace décadas por Walt Disney se transmiten cada tarde en la televisión estatal, y las tiendas ofrecen juguetes o papel para envolver regalos con la figura de Mickey Mouse, así como productos con la imagen de Snoopy. Al menos dos tiendas de ropa en La Habana llevan el nombre Jordache y una utiliza incluso el logotipo de la compañía --la cabeza de un caballo-- en su marquesina. Los estantes están repletos de pantalones vaqueros, camisas y blusas con etiquetas de la mrca. Steven Nakash, director de licencias de Jordache Enterprises en Nueva York, dijo que la compañía ha tenido noticias sobre el uso no autorizado de su marca en Cuba desde hace varios años, pero no tomó medidas porque "es muy difícil que una empresa estadounidense... combata esto en territorio extranjero''. Nakash, miembro de la familia fundadora de Jordache, dijo que la empresa tiene distribuidores internacionales, pero otorga también licencias de su marca a los fabricantes, incluido uno en México. Añadió que no está seguro de dónde provienen los productos ofrecidos en Cuba. " ¿M llega algo de los ingresos de Cuba? Absolutamente no'', dijo Nakash. Incluso después de que Castro tomó el poder, más de 100 corporaciones estadounidenses --incluida Ford Motor Co.-- obtuvieron licencias para operar aquí mediante filiales extranjeras. Una ley federal promulgada en 1992 prohibió esas transacciones, aunque autorizó la exportación de medicamentos estadounidenses. Ocho años después, el Congreso permitió las ventas directas de alimentos y productos agropecuarios a Cuba, desde arroz, helado y ganado hasta maderas y cigarrillos. Desde entonces el ketchup Heinz, la salsa Tabasco y el pollo Tyson's han estado disponibles esporádicamente en los supermercados del gobierno cubano, y Estados Unidos se ha convertido en el principal proveedor de alimentos y productos agropecuarios para la isla. Los precios pueden ascender al doble que en las tiendas estadounidenses. Un envase de dentífrico Colgate cuesta un mínimo de 4,85 dólares. También es posible encontrar otros productos que incluyen champú, acondicionador y jabón de Colgate-Palmolive Co., con sede en Nueva York. Una crema para afeitar de Gillette Series, distribuida por Procter & Gamble Zurich cuesta 4,80 dólares el envase. ¿Puede considerarse a estos artículos medicamentos? Difícilmente, según las autoridades estadounidenses. Pero el determinar si algún producto estadounidense llega a Cuba legalmente resulta difícil, pues el Departamento de la Tesorería no revela quién obtiene licencias de exportación, con base en las leyes del secreto comercial.

Ninguna marca estadounidense se encuentra más fácilmente en Cuba que la Coca-Cola, pero la fabricante, con sede en Atlanta, no ha pedido licencias para exportar a la isla, pese a que el producto sería considerado un alimento. Embotellada principalmente en México, la Coca-Cola se vende en un dólar en las tiendas, casi el mismo precio que en Estados Unidos. El precio se cuadruplica en los restaurantes de las zonas turísticas. Charles Sutlive, portavoz de Coca-Cola Co. en Atlanta, dijo que la empresa no ha autorizado que ningún embotellador venda o distribuya productos en Cuba. Sin embargo, añadió que la compañía "no tiene la autoridad para impedir este tipo de actividades en países donde las empresas que llevan productos a Cuba tienen la libertad de operar''. De hecho, los distribuidores de artículos estadounidenses que operan en otros países insisten en que pueden ser incluso multados por sus gobiernos si se niegan a exportar a Cuba. México multó al Hotel María Isabel Sheraton de la capital, en el 2005, después de que cedió a las presiones del Departamento de la Tesorería estadounidense y expulsó a los funcionarios cubanos que se hospedaban ahí. Padilla, del Departamento de Comercio, dijo que las sanciones estadounidenses tienen alcance internacional, y se aplican a productos estadounidenses en cualquier lugar del mundo. "Si las empresas venden algo intencionalmente a un productor cubano, pueden ser procesadas'', advirtió. "Hacerse de la vista gorda no es una excusa para violar la ley en estos asuntos''. Pero Nakash confesó que siente cierto orgullo por ver que su marca llegó a La Habana. "Aprecio mucho el ver una tienda Jordache allá'', dijo. "Como estadounidense, no puedo viajar a Cuba, pero nuestra marca sí''. (WILL WEISSERT/Associated Press)

jueves, mayo 3

¿Me habló usted de un embargo comercial?

Esta foto entró en nuestro sistema digital, enviada por una de las muchas agencias que están acreditadas en La Habana. A un costado del Parque Central, un comercial despliega los logotipos de varias marcas de productos estadounidenses. ¿Fue usted quién me habló de un embargo?

miércoles, marzo 14

Embargo a Corea del Norte se viene abajo

El departamento del Tesoro estadounidense despejó el camino este miércoles para levantar las sanciones financieras contra Corea del Norte, una etapa crucial en el marco del acuerdo sobre el desmantelamiento del programa nuclear de Pyongyang, se supo este mediodía. El Departamento de Tesoro tomó las medidas formales para liberar millones de dólares norcoreanos congelados en un banco de Macao, el Banco Delta Asia (BDA). En septiembre de 2005, Washington acusó al BDA de colaborar con el régimen estalinista de Pyongyang para hacer circular billetes falsos de 100 dólares, y de lavar fondos del narcotráfico y la venta ilegal de armas. Corea del Norte fue uno de los países incluidos por la administración actual en el llamado “eje del mal”, el cual no incluye a Cuba. Sin embargo, Cuba y Corea del Norte todavía siguen integrando la lista de países apoyantes del terrorismo.