Disidentes vuelven a votar en misión diplomática estadounidense. El gesto le da municiones al gobierno cubano. Impiden que disidentes asistan al discurso de Obama.
LA HABANA.- Mientras una parte significativa del pueblo estadounidense, especialmente nuevos votantes, jóvenes, representantes de minorías, miembros de las capas medias y de la clase trabajadora, eligió al senador Barack Obama como el primer afroamericano presidente de Estados Unidos, una mayoría de los "opositores políticos" cubanos invitados a la transmisión televisiva de la votación en La Habana, prefirió al republicano John McCain.
Unas doscientas personas, buena parte representantes de diversos grupos políticos opositores no reconocidos legalmente, además de corresponsales de prensa y unos pocos diplomáticos extranjeros, se congregaron en la noche del martes 4 de noviembre, en la residencia del Jefe de la Sección de Intereses de los Estados Unidos en la capital cubana, Jonathan D. Farrar, para presenciar en directo vía satélite las elecciones estadounidenses.
Sin embargo, los asistentes nunca pudieron ver el discurso del ahora presidente electo, porque momentos antes de su inicio, cortaron la trasmisión en la residencia del jefe de la misión estadounidense, y los diplomaticos invitaron a los presentes a abandonarla. El discurso de McCain si fue presenciado por los presentes.
En la votación simbólica, los asistentes depositaron sus votos en una urna, colocada sobre una mesa, junto a folletos sobre "Elecciones 2008", "USA History in brief", "Transparencia en el gobierno", "Como se gobierna Estados Unidos", la Constitución de Estados Unidos, y otros temas. Resultados: McCain y Sarah Palin 51 votos (64 por ciento); Obama y Joe Biden 29 (36 por ciento). Hubo tres “votos” nulos.
Los asistentes apuraron una comida a base de pastas elaboradas al estilo vietnamita, ingirieron cerveza cubana (pronto agotada), vino chileno y refrescos; para el final, café y un frugal postre. Parte de los invitados se mantenía en la terraza y el jardín de la residencia, mientras otros seguían con atención el proceso electoral desde una pantalla gigante situada en un gran salón y dos televisores, que trasmitieron imágenes de la CNN. Al término de la elección muchos habían abandonado la residencia. Unos pocos aplaudieron el anuncio del triunfo de Obama.
Laura Pollan Toledo, esposa del preso político Héctor Maseda Gutiérrez, periodista independiente, condenado al veinte anos de prisión en marzo del 2003, declaro a este corresponsal: "felicitamos al nuevo presidente de los Estados Unidos y al mismo tiempo queremos pedirle que si logra dialogar con el gobierno cubano, recuerde que aquí hay presos políticos" y que pida al gobierno cubano respeto a los Derechos Humanos. Por su parte, Francisco Chaviano González, ex preso político, que cumplió más de catorce anos en prisión, y actual Secretario general de la Unión Liberal, dijo pensar que el triunfo de Obama sienta "nuevas pautas en la política" mundial. Aseguro que estas elecciones dieron al mundo "muestra de civismo". Para el economista independiente, Oscar Espinosa Chepe, la victoria de Obama fue “una gran noticia para los cubanos". En su opinión, “este triunfo pudiera ayudar a los cambios que todos esperamos en Cuba”.
Para el Coordinador del Movimiento Cristiano de Liberación, Osvaldo Payá, la victoria del senador afroamericano es “un momento hermoso porque el pueblo de los Estados Unidos pudo decidir lo que quisiéramos pudiera hacer el pueblo de Cuba. Dos pueblos amigos, dos pueblos hermanos. El pueblo de los Estados Unidos ha votado por el cambio, ha votado mas allá del concepto de raza, porque lo han elegido los blancos y los negros, es un momento nuevo de la historia y los cubanos miran hacia allí con ilusión, no porque los Estados Unidos tengan que resolver los problemas de Cuba".
En una de sus habituales reflexiones, el ex presidente cubano Fidel Castro, señaló “la preocupación por los agobiantes problemas del mundo no ocupan realmente un lugar importante en la mente de Obama", a quien calificó de "desafiante" pese a que “ha corrido y correrá crecientes riesgos". Muchos en la calle se preguntan si el gobierno cubano esta preparado para un nuevo tipo de dialogo con el histórico enemigo del Norte, sobre la política que seguirá el nuevo presidente demócrata hacia la isla, y si se atreverá a romper los históricos lazos de la oposición anticastrista de la Florida con Washington, que han condicionado durante anos la política hacia Cuba.
ENRIQUE LOPEZ OLIVA/La Habana
LA HABANA.- Mientras una parte significativa del pueblo estadounidense, especialmente nuevos votantes, jóvenes, representantes de minorías, miembros de las capas medias y de la clase trabajadora, eligió al senador Barack Obama como el primer afroamericano presidente de Estados Unidos, una mayoría de los "opositores políticos" cubanos invitados a la transmisión televisiva de la votación en La Habana, prefirió al republicano John McCain.
Unas doscientas personas, buena parte representantes de diversos grupos políticos opositores no reconocidos legalmente, además de corresponsales de prensa y unos pocos diplomáticos extranjeros, se congregaron en la noche del martes 4 de noviembre, en la residencia del Jefe de la Sección de Intereses de los Estados Unidos en la capital cubana, Jonathan D. Farrar, para presenciar en directo vía satélite las elecciones estadounidenses.Sin embargo, los asistentes nunca pudieron ver el discurso del ahora presidente electo, porque momentos antes de su inicio, cortaron la trasmisión en la residencia del jefe de la misión estadounidense, y los diplomaticos invitaron a los presentes a abandonarla. El discurso de McCain si fue presenciado por los presentes.
En la votación simbólica, los asistentes depositaron sus votos en una urna, colocada sobre una mesa, junto a folletos sobre "Elecciones 2008", "USA History in brief", "Transparencia en el gobierno", "Como se gobierna Estados Unidos", la Constitución de Estados Unidos, y otros temas. Resultados: McCain y Sarah Palin 51 votos (64 por ciento); Obama y Joe Biden 29 (36 por ciento). Hubo tres “votos” nulos.
Los asistentes apuraron una comida a base de pastas elaboradas al estilo vietnamita, ingirieron cerveza cubana (pronto agotada), vino chileno y refrescos; para el final, café y un frugal postre. Parte de los invitados se mantenía en la terraza y el jardín de la residencia, mientras otros seguían con atención el proceso electoral desde una pantalla gigante situada en un gran salón y dos televisores, que trasmitieron imágenes de la CNN. Al término de la elección muchos habían abandonado la residencia. Unos pocos aplaudieron el anuncio del triunfo de Obama.
Laura Pollan Toledo, esposa del preso político Héctor Maseda Gutiérrez, periodista independiente, condenado al veinte anos de prisión en marzo del 2003, declaro a este corresponsal: "felicitamos al nuevo presidente de los Estados Unidos y al mismo tiempo queremos pedirle que si logra dialogar con el gobierno cubano, recuerde que aquí hay presos políticos" y que pida al gobierno cubano respeto a los Derechos Humanos. Por su parte, Francisco Chaviano González, ex preso político, que cumplió más de catorce anos en prisión, y actual Secretario general de la Unión Liberal, dijo pensar que el triunfo de Obama sienta "nuevas pautas en la política" mundial. Aseguro que estas elecciones dieron al mundo "muestra de civismo". Para el economista independiente, Oscar Espinosa Chepe, la victoria de Obama fue “una gran noticia para los cubanos". En su opinión, “este triunfo pudiera ayudar a los cambios que todos esperamos en Cuba”.
Para el Coordinador del Movimiento Cristiano de Liberación, Osvaldo Payá, la victoria del senador afroamericano es “un momento hermoso porque el pueblo de los Estados Unidos pudo decidir lo que quisiéramos pudiera hacer el pueblo de Cuba. Dos pueblos amigos, dos pueblos hermanos. El pueblo de los Estados Unidos ha votado por el cambio, ha votado mas allá del concepto de raza, porque lo han elegido los blancos y los negros, es un momento nuevo de la historia y los cubanos miran hacia allí con ilusión, no porque los Estados Unidos tengan que resolver los problemas de Cuba".
En una de sus habituales reflexiones, el ex presidente cubano Fidel Castro, señaló “la preocupación por los agobiantes problemas del mundo no ocupan realmente un lugar importante en la mente de Obama", a quien calificó de "desafiante" pese a que “ha corrido y correrá crecientes riesgos". Muchos en la calle se preguntan si el gobierno cubano esta preparado para un nuevo tipo de dialogo con el histórico enemigo del Norte, sobre la política que seguirá el nuevo presidente demócrata hacia la isla, y si se atreverá a romper los históricos lazos de la oposición anticastrista de la Florida con Washington, que han condicionado durante anos la política hacia Cuba.
ENRIQUE LOPEZ OLIVA/La Habana













