De California a Nueva York y de Phoenix a Detroit, miles de activistas participaron hoy en marchas y concentraciones a fin de defender los derechos de los inmigrantes, exactamente un año después de que un millón de manifestantes mostraron su influencia sobre la economía al unirse a un boicot nacional. (VIDEOS: Nueva York, Chicago y Los Angeles). Los manifestantes exigen una vía para que unos 12 millones de inmigrantes indocumentados adquieran la ciudadanía, y esperan que las marchas presionen al Congreso a fin de que actúe, antes de que las próximas elecciones presidenciales del 2008 acaparen toda la atención política. En varias ciudades los manifestantes marcharon cobijados por banderas estadounidenses. En Chicago, los manifestantes portaban banderas y carteles como uno que decía: "Juntos podemos lograrlo todo''. Melissa Woo, una estadounidense de 22 años que inmigró de Corea del Sur, empuñaba una bandera surcoreana al declarar: "Nosotros los inmigrantes no somos basura, somos seres humanos... si no nos tratan como humanos es un crimen''. Por su parte, Thomas Rodriguez, residente de Aurora, asistió al Parque Unión donde vestía una camiseta que decía "Somos trabajadores. No somos delincuentes''. Rodríguez, de 38 años, no tiene estatus legal desde que llegó a Etados Unidos procedente de México en 1989 y trabaja en un restaurante de comida japonesa en Chicago. "Las redadas recientes me preocupan. Tememos las deportaciones, pues están dejando a muchos jóvenes sin padres'', agregó. A pesar de la menor participación este año comparado con el anterior, los organizadores dicen que los inmigrantes consideran urgente el evitar que el tema de una reforma de inmigración quede relegado a un segundo plano ante los comicios presidenciales del 2008. "Si no actuamos, tanto los demócratas como los republicanos podrán volver a asumir una
postura cómoda y no harán nada'', dijo Angélica Salas, directora de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes en Los Angeles. "Ellos no tendrán el valor de resolver una situación relevante para millones de personas. Pese a que las manifestaciones comenzaron desde la mañana en otras ciudades, en Minnesota adquirieron un perfil más bajo, pues los organizadores planearon dos eventos para la noche, una vez que haya concluido la jornada laboral para muchos trabajadores inmigrantes así como para algunos dueños de negocios. Se informaron de pocas ausencias de trabajadores en negocios que pertenecen a inmigrantes o en las escuelas, donde algunos estudiantes tenían la esperanza de aprovechar el día para impulsar de nuevo la legislación de la Ley de Ensuelo, que permitiría que algunos estudiantes que viven ilegalmente en Estados Unidos puedan calificar para que puedan pagar estudios universitarios al costo de los residentes estatales. En Miami, estaba previsto que el líder del Partido Demócrata, Howard Dean, hablara ante una coalición de grupos de inmigrantes, mientras que Ricardo Chávez, hermano del célebre líder agricultor César Chávez, pronunciaría un discurso en Milwaukee. En la capital estadounidenses, unos 400 miembros de grupos asiáticos de todo el país buscarían cabildear con los legisladores. Los organizadores de las marchas en Chicago tuvieron problemas luego que la policía decidió cambiar el lunes la sede de la concentración, de la Plaza Daley, en el corazón de la ciudad, al Parque Grant. La policía señaló que la plaza era muy pequeña para albergar a los manifestantes esperados, más de 7.000. "Ellos anunciaron la decisión primero y luego nos llamaron para consultarnos'', dijo Jorge Mújica, portavoz del Movimiento 10 de Marzo en la ciudad. "Es absurdo''. En Nueva York, grupos de inmigrantes y sus simpatizantes marcharon por la ciudad, donde hicieron llamados para adoptar una reforma a la política de inmigración y a poner fin a algunas prácticas como las redadas masivas y las deportaciones. Pese a que cientos de personas salieron a las calles portando banderas y carteles, no se acercó a las miles de personas que bloquearon manzana tras manzana de la ciudad en la manifestación del año pasado. En el Parque de Washington Square fue mostrada una pintura de un árbol, que simbolizaba la familia estadounidense y el papel crucial que han tenido los inmigrantes en la historia de Estados Unidos, así como la
separación de las familias de inmigrantes por las duras leyes migratorias. Las personas que participaron en la manifestación pegaron hojas de árbol hechas de papel con los nombres de sus familiares al árbol. En el suroeste de Detroit, centenares de personas vestidas con los colores de la bandera estadounidense y portando banderas de ese país asistieron a la marcha. "La mayoría de la gente indocumentada viene por su necesidad de sobrevivir. Para ellos, es su única opción", señaló Rosendo Delgado, del grupo Latinos United, una de las organizaciones organizadoras de la manifestación. En Phoenix, un grupo de mariachis interpretaba su música mientras los manifestantes marchaban hacia el Capitolio estatal. "Queremos una reforma justa'', indicó Mayela Ruiz, otra inmigrante ilegal, quien indicó que "he vivido aquí por 15 años, he trabajado duro, he pagado mis impuestos, no he tenido dificultades con la ley y tengo temor de salir de mi casa. Quiero una ley que me permita trabajar y vivir en libertad, pero no como esclava'',agregó. En tanto, un grupo de personas opuestas a la manifestación que se apostaron en la calle de enfrente del Capitolio entraron en una competencia de gritos con algunos de los manifestantes. "Quiero que los deporten'', señaló el residente de Phoenix, George Propheter, quien llevaba una pancarta opuesta a los manifestantes. "He vivido en la ciudad desde hace 40 años, y la han destruido completamente'', afirmó. No se programaron manifestaciones en Atlanta, donde unos 50.000 manifestantes marcharon el año pasado, debido a que muchos inmigrantes temían redadas y debido a una nueva ley estatal que deberá entrar en vigencia en julio. La ley exige que los adultos que soliciten beneficios administrados por el estado que no sean de emergencia que verifiquen su presencia legal en el país, sanciones para los patrones que contraten conscientemente a inmigrantes liletales y exigirán a la policía que verifiquen la estancia legal de las personas que arresten. "Hay mucha ansiedad y temor entre la comunidad de inmigrantes'', señaló Jerry González, de la Asociación de Funcionarios Latinos Electos de Georgia. (AP).
Si todas esta gente hiciera lo mismo en Mexico, ya se hubiera arreglado el problema de la inmigracion., lo mismo que si ningun cubano hubiese salido de Cuba., F.Castro no hubiera durado lo que dura un merengue en la puerta de un colegio.
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